"Sigo sin entender nada del mundo, necesito que me lo expliques"


 

Mariana Yuvone-. Podría escribir mucho sobre vos, pero en realidad el que escribías… eras vos.

Siempre la palabra justa. Tus dedos volaban en el teclado, hora tras hora, todos los días. 

Te levantabas temprano, leías los diarios, escribías el tuyo… te preparabas el mate, paseabas al perro, hora de cocinar. Después la siesta, claro, insustituible momento. La tarde…. más difícil la tarde. Mate, noticias, escritos, cena. A dormir temprano, quizás una película o una serie, que seguro no terminabas porque te quedabas dormido. 

Así pasaban tus días, mis días, nuestros días. Éramos felices con poco, sabíamos que teníamos todo. 

Ojalá algún día volvamos a encontrarnos, sigo sin entender nada del mundo y necesito que me lo expliques.