"Salvaje y tierno, a veces muy rompebolas"


 

Aki Tejerina-. Nos seguíamos en twitter. Un día me invitó a la casa a una fiesta. El país medio alborotado por la 125. En su casa había mucha gente, mucha bebida y mucho todo. Había gente K y de otros palos. Todavía nos podíamos reunir simplemente para celebrar. Ese país al igual que la Atlántida desapareció. 

Todo es exasperación. En la fiesta no había música pero igual había gente bailando. Yo estaba separado y estaba saliendo con una chica en plan pánico y locura. Estábamos en un cuarto con una vela en plan birra y besos. De golpe entró un señor que sin invitación se sentó al lado mío y me dio un beso. La chica le vació un chopp en la cabeza y luego se lo partió. Justo entró Lucas y nos cagamos todos de risa. Esa onda.

Con Lucas y Andrés Calamaro decidimos armar un programa de radio. De nosotros tres yo fui el encargado de conseguir emisora, horario y un sponsor. Ellos nunca llegaron y yo arranqué el programa solo. Con Pauline Boccio como productora : poníamos música, hacíamos espiritismo en vivo y lo que fuera. Fueron seis meses geniales. Ellos dos no enterados. El espíritu de la época.

Era imposible caminar con Lucas por la calle sin que él se dispersara. Una persona en situación de calle siempre lo conmovía. Le daba su abrigo, su Plata... y la mía!!! 

Otra vez vino a mi programa de radio en la Oncediez y prendió fuego el estudio con declaraciones contra todo el mundo. Temí quedarme sin programa. Pero no: teníamos libertad de llevar cualquier tipo de voz. Aún todo no se había perdido.

A veces Lucas no hacía pie. Yo a veces no hacía pie. No todos podemos lidiar bien con la bebida y afines. Nunca lo vi perder la capacidad de darle todo a quien tenía menos que el. La guita le importaba tres carajos.

Salvaje y tierno. A veces muy rompebolas. Curioso y gran escritor. Me gustaba más cuando escribía poesías y ficción. Colabore en varios medios que el armaba. 

Al final él se volvió a Entre Ríos. Nos escribíamos y nos mandábamos audios. Un día me enteré que murió. Me puse muy triste y solo atiné a salir a caminar y perderme en la ciudad y en mi. Últimamente lo notaba cansado y agobiado. Se despidió en sus términos. Algo en mi me dice que está en paz. Los tiempos cambiaron mucho y ya no queda lugar para un francotirador como el. 

Gracias Noticias Entre Ríos por tenerme en cuenta para escribir este texto. Ojalá un día nos vemos en tu ciudad y me muestres un poco los lugares por donde anduvo Lucas.