¿En qué futuro piensa Bordet?



 Joakito-. Cuando Gustavo Border asumió su primer mandato, la provincia de Entre Ríos tenía una deuda de 18 mil millones de pesos de deuda y hoy, un mandato y medio después la deuda  está en aproximadamente 80 mil millones. Sin embargo, con la venia del presidente Alberto Fernández, en el proyecto de ley del presupuesto nacional 2021, se le otorga avales a Bordet  para tomar endeudamiento por casi 500 millones de dólares más. 

¿Para que fue utilizado el dinero del endeudamiento de Bordet? ¿Cuales son los beneficios de endeudarse aún más en una situación crítica como la actual? ¿Que está pensando el gobernador de Entre Ríos para los años venideros?

Según datos que aportan diferentes medios de comunicación y por lo que se desprende del Boletín Oficial -aunque no todo está registrado- la planta de funcionarios del gobierno provincial es de más de 1300 funcionarios, y muchos, incluso, nombrados sin la ley que regule sus funcionamientos. Es decir que, no será en el recorte al gasto público, donde el gobernador busque las alternativas para salir del atroz endeudamiento al que nos llevo en estos 5 años de gobierno. Recordemos que cuando asumió su primer mandato en el 2015 la planta de funcionarios provinciales era de poco más de 500.   

Queda claro, que Bordet, decidió dos caminos no para salir del endeudamiento en el que sumergió a Entre Ríos, sino, por lo menos para dejar en "déficit cero" las cuentas provinciales, en el 2023, para de esa manera, poder bendecir con su dedo a quien sea candidato a sucederlo. Uno de esos caminos, según el proyecto de presupuesto 2021, es tomar más crédito internacional - o sea, mas deuda para pagar la deuda- que se estima en 23.440.075.000 millones. 

El otro de los caminos, evidentemente, es dedicarse a ajustar el salario de los trabajadores estatales y de los  jubilados de la provincia, metiendo mano a la Caja de Jubilaciones. Lo primero ya lo hizo mediante la ley de emergencia aprobada hace unos meses. En cuanto a la Caja de Jubilaciones, aún no queda claro cual es proyecto que maneja el gobernador Bordet, pero observando, que quien fuera el histórico de la Caja decidió retirarse para irse a trabajar a Buenos Aires, y que al día de hoy ninguno de los gremios, ni de los representantes de la oposición fueron llamados a una mesa de consenso -tal como prometió en el discurso de asunción en su re elección- todo indica, que ya se está pensando en eliminar el histórico 82% móvil de las jubilaciones y de esa manera paliar el déficit de la Caja de Jubilaciones y de esa manera, reducir el déficit que actualmente tienen las cuentas de la provincia. 

Por supuesto, que a Bordet, no le preocupa para nada ajustar el sueldo de los trabajadores provinciales, ni mucho menos aumentar la edad jubilatoria, eliminar el 82% móvil, o acceder a mas endeudamiento internacional, ya que, al no contar con la posibilidad de otro mandato, no sería él, quien pague los costos políticos, y tal como viene actuando, tampoco tiene intención ni anhelos de ocupar algún lugar en el mapa electoral nacional en el 2023, tal como sí lo tuvo, en su momento Sergio Urribarri, o el último gobernador radical Sergio Montiel.

Tampoco, hay que decirlo, le preocupa un futuro donde sea perseguido por la justicia. Si en algo se ha caracterizado este gobierno, es en la transparencia de las obras públicas, ya que a diferencia de Urribarri, por más que se busque no se encuentran obras públicas de gran envergadura realizadas durante su mandato anterior, y tampoco en los meses de gestión que lleva en este momento y todas han sido, promesas electorales o chamuyos en Asambleas Legislativas -como por ejemplo el gasoducto del norte, o el sistema de riego artificial para el sector arrocero. 

Como así también, tanto al endeudamiento con los acreedores internacionales, como  el excesivo aumento en la planta de funcionarios y el ajuste a los trabajadores, lo ha realizado con la complicidad de ambas cámaras legislativas, por lo que el flanco judicial lo tiene cubierto, incluso al punto tal que uno de los miembros del Superior Tribunal de Justicia, responde políticamente a  a él y también el futuro presidente del Tribunal de Cuentas.