"El gobierno no sabe nada de economía"



Miguel Rettore-. En trescientos días de gobierno, Alberto Fernández ha demostrado que no tiene idea de cómo manejar la economía del País. 

Como millones de argentinos espere todo este tiempo en silencio guardando la esperanza que este Presidente tomara medidas acertadas en el manejo del país y de esta pandemia que nos azota, habiendo apoyado varias decisiones, desde el acuerdo alcanzado con los acreedores privados por la deuda argentina en dólares y haber querido salvar las vidas argentinas decretando tempranamente la cuarentena en el nuestro país.

Lamentablemente hoy vemos que lo de la cuarentena anticipada fue un error porque se encerró durante cinco meses a los argentinos cuando el virus no tenía circulación comunitaria, la economía del país se terminó de destrozar, se fulminaron millones de puestos de trabajos, cerraron miles de Pymes y microemprendimientos y, justamente cuando el virus comenzó a convivir entre nosotros, se abrió la cuarentena provocándose más de un millón de contagios y en las últimas semanas pasamos a encabezar la lista de países con más muertos por millón de habitantes.

Respecto a lo económico, el Gobierno Argentino no da pié con bola y no sabe que hacer frente a la creciente inflación y a la disparada del precio del dólar, a la vez que observa, casi indiferente, como la economía y los argentinos están agonizando.

Nos hubiese gustado que Fernández, en lugar de hacer kirchnerismo explícito como últimamente hace, aprovechando el impulso de haber llegado a un acuerdo por la deuda privada hubiese presentado un plan de reestructuración económica para el país y así marcar un camino que nos llevara a recomponer todo ésto y convocara a un pacto social con todos los sectores de la vida argentina.

Nada de eso pasó y creo que ya nada pasará al respecto. Seguramente seguiremos languideciendo y cada vez más sectores y ciudadanos de nuestro país continuarán engrosando las estadísticas de desempleo y pobreza, mientras tanto el gobierno seguirá mirándose el ombligo, disputándose a codazos los retazos de poder que les queda y planteando temas que solo le interesan a los dirigentes y no a la gente.