Nacionalismo 2.0



Santiago Cuneo-. Queridos compatriotas. Este es un mensaje al honor y la dignidad de cada uno de ustedes.

Los momentos más difíciles de la patria son los que vivimos hoy. Son la sumatoria sumatoria de un conjunto de fracasos, de los cuales ninguno de nosotros puede ni debe escapar. Hemos sido parte de un proceso de degradación, de lo que alguna vez fue la poderosa Argentina. El sueño argentino es hoy, aspiracional, de ninguna manera una realidad, de la cual podamos dar cuenta o mirar orgullosos a nuestros hijos. 

La tarea es ciclópea, ya que, ante el fracaso absoluto del proyecto nacional que fue derrotado por un modelo de saqueo, destrucción y expoliación de la Nación Argentina, no nos queda más remedio que asumir, a pocos meses de lo que creímos que era encausar, aunque fuese mas no sea  en un orden lento y conjugado, tal vez con aspectos profundos de mediocridad, pero que esperábamos fuera inicio de un puente hacia un proyecto que los bien paridos de esta patria soñamos. Las cosas no fueron, las circunstancias no se dieron, y a quedado consolidada la continuidad del modelo criminal de colonia, de país agro exportador primario y, fundamentalmente, de la dependencia cultural a un modelo financiero, en el cuál la Argentina quedó destinada a un modelo de country donde su administración de consorcio -la presidencia- garantice las bases del saqueo ordenado y la represión a cualquier tipo de expresión popular que pueda oponerse. 

La república es el instrumento de dominación del imperialismo moderno. Imperialismo con nuevos modales, pero ratificando su malicia, dejando como última instancia, el acto criminal de la guerra. Prefiere el modelo financiero de saqueo y colonización cultural del cual la Argentina es parte desde el 24 de marzo de 1976 no sólo con su satánica política en materia de derechos humanos sino también en materia económica. Fueron Martinez De Hoz y Videla quienes inauguraron el "proceso de reorganización nacional" que aún esta vigente. Si bien, la sociedad argentina pudo poner orden en la valoración de la vida, aunque nunca logró  desprenderse, de la dominación cultural, que fuertemente arraigo, y tampoco logró desprenderse de la costumbre de la usura, de la destrucción de la cultura del trabajo, la especulación y, un modelo de bicicleta financiera que sólo beneficia a los mandantes de los cipayos de una clase política horrenda y colonial sometida a quienes mandan en el mundo y que son premiados cuando visitan Washington,Miami, Tel Aviv, y por supuesto Londres y el Reino Unido.

Estos dirigentes de casta, condecorados por el enemigo de la patria son gobierno y no importa con que partido, ni con que frente electoral. Se sostienen y mantienen el poder real de la Argentina. Lo hacen a través de conceptos que han calado hondo en una sociedad que recibió sistemáticamente, de manera reiterativa, el mensaje de dominación mediante las palabras Democracia, República y Libertad. Tres palabras que parecerían no ser contradictorias con el bienestar, y sin embargo, son los elementos con los que han convencido a la sociedad, de que el obstáculo para alcanzar el estadío de la felicidad, es la patria misma. 

Con el concepto de lo republicano, mataron la patria. Con el concepto de democracia liberal han matado la participación popular de la toma de decisiones a través de los partidos políticos, porque han matado a los partidos políticos. Quieren convencernos de una democracia sin partidos políticos, que la representación es indirecta, pero sin organización previa partidaria, de doctrina de dogma, para elección de los representantes. Alcanza con algún sello de goma partidario comprado en alguna justicia electoral para que las aspiraciones de cualquiera que consiga el dinero, puedan ser refrendadas en un acto comicial. Esta democracia es una burla a la voluntad del pueblo. La república ha matado a la Patria, en el momento que el concepto de república se ha constituido en un fín en si mismo, y esta república, con la división de poderes tal cual está, consagra la impunidad del saqueo a la Patria; ya que, de los tres poderes constituidos de esta república -de la cual vamos a salir-  dos son electos por el pueblo, si consideramos a la actual democracia como un instrumento válido -que no lo es- y el tercero de los poderes es de concepción monárquica y, se constituye en la llamada "familia judicial", y se constituye de prerrogativas absolutas y despóticas. Estamos en manos de aquellos que pueden quitarnos nuestra libertad, nuestros patrimonios. Que pueden juzgar y condenar sobre falsas pruebas, y son los mismos que pueden impedir cualquier tipo de reforma social impulsada por el voto a través del poder ejecutivo o el poder legislativo. Por eso, lo primeros que nos debemos plantear los patriotas es el fín de la república. La república debe morir para instaurar definitivamente la Confederación Argentina, aquella que dió nacimiento a la patria, y que a través siempre del apoyo de la extranjería murió derrotada en Caseros y nació el unitarismo salvaje y criminal de una ciudad que hoy, se considera así misma una ciudad estado, una polis griega, que sirve a los intereses de la colonia como puesto de mando del saqueo de la patria. 

En pocos años, de 1994 para acá, esa horrenda reforma constitucional, llamada Pacto de Olivos, le dio mayor poder y control al unitarismo porteño que instauró tres presidentes en 20 años: Fernando De La Rua, Mauricio Macri y Alberto Fernández. Está absolutamente claro que el destino de la patria, está muy lejos de la cultura del unitarismo porteño. Si bien somos los bonaerenses los protagonistas fundamentales y hemos dado la batalla en el 2019 para esclarecer cuales son los instrumentos y las obligaciones que tenemos para con la patria, queda claro que si no cambiamos todos, no cambiamos nada. El objetivo debe ser el control absoluta de los instrumentos del estado de la patria, para poder construirla, reconstruirla y orientarla en el camino del signo de la historia que hemos perdido al transigir con estos valores que han hecho imposible, inviable, la llamada unidad de los argentinos; porque la unidad sólo debe ser entre argentinos. 

Ya estamos grande para seguir creyendo que puede existir unidad con el enemigo. La hemos pasado muy mal, con guerras fratricidas, enfrentamientos entre argentinos bien parido que solo pensaban distinto. Y por el medio, pasó el colonialismo, pasó el imperialismo, paso Soros, Bill Gates, Rockefeller. Pasó un proyecto imperial que festeja se gana Cristina Kirchner o festeja si gana Mauricio Macri. Porque finalmente, gane quien gane, esa víbora bicéfala, termina en el FMI, negociando en Wall Street con los acreedores buitres, arrodillados ante los organismos internacionales de occidente, recurriendo una y otra vez, a la fuente de inspiración anglosajona que le presta servicios y funcionarios, para que una vez terminada la etapa de gestión y administración del country, quienes hayan pasado por la administración pública puedan encontrar un retiro lujoso y bien pagado, en destinos del mundo muy lejos de la Pachamama de los argentinos y patriotas que nacimos y moriremos en  nuestra tierra porque es nuestro lugar en el mundo. 

Y con esta claridad de que no vamos a encontrar soluciones dentro del modelo republicano de democracia liberal, convocamos a partir de hoy, y los convoco a partir de hoy, en plural y en singular, a dar la batalla por la reconstrucción de la patria, por la reinstauración de los valores de la patria a partir de los conceptos modernos y aggiornados de la comprensión del fenómeno de la evolución del nacionalismo. 

El nacionalismo no es un proyecto policial ni represivo. El nacionalismo es, en si mismo, un conjunto de valores, una doctrina política que garantiza la felicidad del pueblo. El nacionalismo tantas veces ofendido y maltratado por un enemigo que quiere cuestionar la legitimidad de los valores de la nación y de la patria. El nacionalismo no es fascismo, el nacionalismo argentino es Leandro Alem, es Juan Manuel de Rosas, es Perón, es Frondizi. El nacionalismo argentino es ni mas ni menos que una herramienta de construcción de los mejores días de felicidad de su pueblo. Y hemos sido derrotados y debemos aceptar la batalla perdida para ganar la guerra. Que el aprendizaje de esta derrota nos lleve a construir batalla y victoria. Una victoria implacable que no deje ladrillo sobre ladrillo de la construcción del enemigo de tantos años de colonia. Debemos tener una victoria definitiva en el siglo XXI. Frente a los hábitos y costumbres que van arrastrando y aplastando en el padrón, la renovación de las generaciones que fuimos formadas en la alegría de la patria. Los que no conocen el triunfo, casi no conocen la Argentina. Y quien no la conoce no la puede amar. y la política es un instrumento de amor profundo a la patria y al prójimo. Pero la Argentina hace mucho tiempo que no sale campeón, que no tiene un éxito que las nuevas generaciones puedan sentir como propias y así ponerse la camiseta de la patria, no la de la selección, y tatuarse en el corazón la defensa de cada centímetro cuadrado, de cada compatriota a un costado y al otro. Porque hace mucho que la Argentina ha entrado en un derrumbe en una caída vertical que ha hecho que generaciones enteras abandonen el concepto de patria y de identidad.

 Debemos reconstruir la identidad de Rene Favaloro, de Juan Manuel Fangio. Debemos reconstruir la patria de Sordi o de Borges, la patria de nuestros abuelos y nuestros padres en el siglo XXI. Sabemos de las nuevas tecnologías y que de ninguna manera permitiremos que el hombre sea esclavo de un modelo intangible de mercado o de prestación de servicios. Venimos a garantizar la felicidad de cada uno de los argentinos y eso lo haremos construyendo la victoria 

En el marco internacional la Argentina no puede seguir en ele norte-sur de occidente. Debe romper su sistema de esclavitud con esta dependencia colonial y abrirse fundamentalmente a una relación abierta, franca y duradera y a través de esa relación abrir el mundo: mirar a China y mirar al resto de los países del planeta tan alejados de la prohibición de los mandantes de occidente que nos quieren como patio trasero claramente sesgados en la posibilidad de interpretar y llevar adelante políticas de autonomía de decisión en materia estratégica y prospectiva. Podemos hacerlo y lo vamos a hacer.

Lo hacemos en el peor momento de la patria.Cuando mas duele. Frente a la traición inminente, reciente que hemos sufrido aquellos que creímos que Fernández/Fernández era un punto de partida de la reconstrucción y termino siendo quienes endosaron el cheque de la dependencia, volvimos a Soros, volvimos al FMI, volvimos a la relación esclavista con el norte y la dependencia con el eje del mal.

Te convoco argentino a ponerte de pie. Debemos conducir el estado nacional. Debemos construir una gigantesca y aplastante victoria sobre el enemigo que nos devuelva el control del estado para poder dar un paso al frente. Y ese paso al frente es inevitable e inexorablemente, porque comprendemos tu realidad. Porque sabemos que hoy tu billetera, tu realidad familiar, tu comercio fundido, tu fábrica quebrada, tus sueños aniquilados por este modelo de ajuste y sin fin que no te necesita y que te busca destruir. Si no te hablamos de tus cosas no podes pensar en las cosas de los demás. Para que seas parte del colectivo te tenemos que entender y solucionar tus problemas. 

Sabemos que te aplastan los impuestos, que te destruyen, te confiscan y son para pagar deuda externa. La maldita y siniestra deuda externa. El ajuste es sobre los derechos de los trabajadores mientras se torna intocable la patria financiera, la renta de los bancos y el modelo agroexportador primario que enriquece pornográficamente a los más ricos y te hace a vos cada vez mas pobre. UNANSÉ, fue el legado de Perón a los trabajadores. y más que nunca debemos volver a ser la patria de los trabajadores; donde el 50/50 entre el capital y el trabajo te garantice lo más importante que has perdido: la tranquilidad, que fue cambiada por la constante incertidumbre, por el corto plazo del minuto a minuto, de no saber que será de tu vida mañana, como vas a enfrentar el mes que viene, que será de la vida de tus hijos; si lo tuyo lo vas a podes mantener, hasta cuando vas a ser parte de un modelo de consumo al cual ya no podes acceder. Pero te cuentan que lo peligroso es el nacionalismo, que lo peligroso es defender la patria, sus valores, sus recursos, su cultura, tus usos y costumbres. El nacionalismo viene a garantizarte la vuelta a tus derechos. y viene a devolverte tus sueños confiscados.

Es inmoral que los trabajadores paguen impuesto a las ganancias. Es inmoral que las empresas paguen el impuesto a las ganancias y anticipo de ganancias que no tuvieron. Y que si no las tenes, pagues intereses sobre las cuentas de anticipo que no pagaste. Porque no te corresponde pagar, pero pagas intereses sobre un monto de capital inexistente. La suma de impuestos en la Argentina supera el 60% de tu actividad. Tres cuartas partes del año trabajas para el estado, pero somos los nacionalistas el problema según te plantean los medios monopólicos de comunicación criminales al servicio del imperialismo saqueador de la Argentina.

Asumimos la responsabilidad de la dureza dogmática con la que defendemos la patria pero queremos que vos entiendas que no somos un proyecto policial. Somos un proyecto  político y como todo proyecto político tenemos un pensamiento económico. En mi caso, el desarrollismo. Somos nacionalistas de orientación económica desarrollista, porque sólo el desarrollo sustentable y no, el crecimiento, son la garantía de esa estabilidad que vos perdiste y quieres recuperar. Sabemos que hacer  con una empresa porque hemos administrado empresas, sabemos que hacer con un kiosco porque hemos tenido un kiosko. Sabemos como se vive cuando no nos alcanza, porque no nos alcanzó. Sabemos de los privilegios de las buenas épocas y de los fideos con aceite. Y sabemos como mantener la dignidad en cualquiera de los polos que nos toque en la vida transitar. 

Por eso he decidido poner en marcha un proyecto político de reconstrucción del nacionalismo. Te convoco a integrarte. Te convoco a vos: profesional independiente de actividades liberales, te convoco a vos trabajador agremiado y sindicalizado, te convoco a vos que tenes un oficio, los convoco a todos trabajadores argentinos, a los hombres y mujeres de la cultura. A llenar un país de vida, a llenar un país de nacimientos porque necesitamos poblar la patria. Poblar es hacer patria y necesitamos llenar la patria de nuevos argentinos, de un proyecto de vida, de nueva inmigración como fue la de nuestros abuelos y nuestros padres, que vengan a hacer patria otra vez y tener una densidad demográfica que invierta la pirámide del fracaso de esa planta marchita que es el brazo de los trabajadores en la Argentina. Cuanto más seamos, más produciremos, mas consumiremos, mas grande seremos. Por eso rechazamos de plano los proyectos de la muerte en cualquiera de sus acepciones y hacemos presente la singular pertenencia de los proyectos antagónicos de la grieta falsa que te propone el modelo y el régimen entre quienes piensan exactamente lo mismo: hay aborto para Macri y para Cristina Kirchner. Por eso, la grieta no es grieta. La grieta es trinchera, y la trinchera de la patria para enfrentar al enemigo que mantiene ocupado al estado nacional hace mucho tiempo. El estado argentino tiene gobiernos de ocupación con cipayos que tienen a sus mandantes dictándoles  el presupuesto nacional, las leyes y las conductas y mandándoles publicistas que les arman las campañas para que las dulces mentiras entren fuerte a contraponerse con la amarga realidad que nosotros te marcamos, porque sin un buen diagnóstico nunca hay una buena operación. 

En estos momentos tristes y aciagos de la Argentina te convoco a reconstruir el nacionalismo y asumo la responsabilidad personal de llevar adelante la tarea de construir una victoria y de que la Casa de Gobierno vuelva a estar en manos de patriotas. Los tiempos electorales no son los tiempos que marcan la disputa de la patria. La patria se pelea todos los días, centímetro a centímetro. La patria no se discute cada dos años, se discute hoy y ahora. Y por eso no esperamos la agenda electoral. Cuando el enemigo ostenta sus capacidades es el momento de lanzar el contraataque y el enemigo ha ostentando una vez mas sus capacidades en un gobierno bicéfalo que tienen al gobierno y a la oposición en el mismo cuerpo. Por eso Fernandez es lo mismo que Macri y una vez que esto se ha exteriorizado no nos queda otra que confrontarlos. Confrontarlos a los dos, porque son lo mismo, tienen el mismo cuerpo, les late el mismo corazón. Son la misma república, la misma democracia neoliberal. Socialdemocracia y neoliberalismo son lo mismo, son gemelos. Y son el enemigo. Por eso los valores que enarbolamos y la búsqueda del estado de felicidad permanente del pueblo argentino a través de un proyecto de economía desarrollista y un profundo nacionalismo político son las banderas que te pido que abraces y en este compromiso asumido a partir de hoy buscaremos la presidencia de la nación, buscaremos ser gobierno. Pero no dentro de este orden sino para cambiarlo. No queremos ganar una elección, queremos cambiar un modelo de administración de la patria y para eso necesitamos alcanzar y acumular no sólo un poder de representación electoral sino el verdadero poder: el de la transformación del pueblo argentino. El que quiera enterrar a la republica neoliberal como instrumento de ajuste e instrumento de dominación y arma con la que han matado a la patria. Cuando escuches hablar de república, abrazate fuerte a la bandera y grita: !Viva la Confederación Argentina! Porque ahí estan los valores que la van a salvar.

Tenemos que volver al rojo punzó, a la Revolución del Parque, al 17 de octubre, y lo tenemos que hacer sabiendo que tal vez, nuestros hijos ni saben de que estamos hablando. Porque como ellos no han conocido la Argentina victoriosa, no conocen la historia. Dice la canción "la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia, la verdadera historia". Y la verdadera historia ha sido enterrada por un enemigo salvaje, criminal que ha venido a diezmar hasta el pasado, porque no conforme con dominar el presente quieren escribir y reescribir la historia a su beneficio y comodidad, enseñandole a las futuras generaciones a buscar la verdad en wikipedia destruyendo la educación pública, sometiendo al pueblo argentino a pagar peajes por sus propias rutas,  a estar en manos de empresas del enemigo administrando los servicios públicos, cediendo el control de la energía -primer eslabón de la cadena de precios- fundamental para que exista el entramado productivo a manos del enemigo; soberanía aérea, pesquera, toda entregada a manos del enemigo. Un modelo de dominación material y cultural. La victoria cambiará el relato nefasto que han impuesto a lo largo del tiempo los cipayos argentinos y los mandantes imperiales. De una gigantesca victoria nacerán las futuras generaciones que abrazaran la bandera argentina y estarán dispuestos como todos los patriotas argentinos lo estamos, a perecer en su defensa. Es tan importante ser felices en vida como honrar a nuestra patria en la hora de nuestra muerte, después de todo, algunos cantamos el himno haciendo propias la estrofa "Oh juremos con gloria morir". 

Les pido a todos que se pongan de pie. Que expresemos la voluntad. Todo nace con la voluntad, el poder existe mientras es pensado, y yo pienso, que somos poderosos y que vamos a ser gobierno. El gobierno de la patria no será un gobierno más que tenga que ceder ante las presiones coloniales e imperiales por temor. Sólo tememos a Dios. Será el gobierno de los patriotas con un modelo confederal, del rojo punzó y serán los días mas felices de la patria. Te convoco desde tu lugar: desde tu kiosco de diarios, desde el reparto de lácteos, desde tu fábrica que hoy tenes cerrada, desde tu comercio que se fundió o que pudo sobrevivir, desde la charla en la mesa en familia, a que difundas este mensaje, hagas propio en el saber del otro que hay alguien, que somos muchos y que no aceptamos más el fracaso y no aceptamos más la derrota. 

Nos hemos equivocado, hemos sido parte a lo largo de estos años de democracia, de un modelo de dominación, pensando que podíamos encontrar en el estadio de los tiempos electorales soluciones. Está claro que si no vamos por todo nos quedamos sin nada. Por eso tenemos que tener una gigantesca victoria que nos entregue el gobierno nacional. Por eso a partir de hoy, asumo la responsabilidad personal de dar la batalla y conducir la patria de los argentinos. Y te convoco a que seamos el eslabón fundamental, más allá de los tiempos electorales. La batalla es hoy el momento puede ser mañana. Será cuando tenga que ser pero será. Vamos a honrar nuestra memoria y vamos a heredar un luminoso futuro a nuestros hijos y nuestros nietos. No depende nadie de nadie mas que de nosotros, y yo acepto el desafío. Argentinos a las cosas, ahora viene la etapa de organización, ya no esperamos más nada de nadie, y tenemos claro que esa víbora bicéfala, desde Cristina hasta Macri son instrumentos de dominación del enemigo de la patria y que se lo enfrenta con un proyecto nacional, rojo punzó que se llama MOVIMIENTO NACIONALISTA . Y en ese nacionalismo lleno de patriotas y de vida está el proyecto prospectivo del desarrollo económico sustentable para la felicidad de su pueblo, para que vuelva a tu casa la tranquilidad, la serenidad de una buena vida, porque a eso vinimos a esta querida tierra, a llevar una buena vida, que te han robado.

Le vamos a devolver a la patria, el orgullo de ser conducida por sus hijos, y le vamos a devolver a cada argentino       la felicidad robada. A partir de hoy, de pie, con coraje y con orgullo. No hay nada que no este escrito, pero es hora de hacerlo realidad. A partir de ahora hasta cualquier momento.