La Cultura es un Derecho, no un beneficio para los amigos


Joakito-. Es bien en Entre Ríos, y particularmente, en la ciudad de Paraná desde inicios de agosto de este 2020 se permitirá el  regreso paulatino de las actividades culturales, dada la situación generada por la pandemia, y la poca inversión privada en el sector cultural, prima una necesidad sobre el rol del estado y la actual ausencia de este, en materia cultural.
Lo primero que hay señalar es que la subsecretaría de cultura de Paraná(máximo órgano en términos de políticas culturales en la capital de la provincia) tomó esta cuarentena como un tiempo libre y sólo se dedicó a repartir migajas llamados subsidios a los cuales era muy difícil acceder(cuotas al día en AFIP, ATER y AFIM, facturación y muchos etcéteras) dando como resultado una página de internet donde los paranaenses podemos acceder a contenidos culturales, pero eso sí, contenidos generados  sin concurso público, como deben ser tratado todas las políticas generadas por un estado.
Esto es gravísimo, porque la cultura es fundamental y máxime en épocas de encierro obligatorio, y nunca, desde la autoridad cultural de Paraná se pensó en  la importancia de las conversaciones públicas con quienes diseñan las políticas y estrategias culturales que den paso a nuevas y superadoras modalidades que afirmen a la cultura como un sitio necesario y por ende de acceso amplio en términos socio-económicos y de respeto por las diversidades.
De hecho sólo fueron recibidos hace unos pocos días, para determinar el protocolo sanitario del regreso a las actividades y con un reducido número del campo artístico paranaense.
No soy partidario de reducir la actividad cultural al ámbito estatal, pero hay que decir que son los Estados los que deben garantizar el derecho a participar y disfrutar de los beneficios de la cultura y la ciencia, ya que el derecho a la cultura es una parte importante de la armonía social y está estrechamente relacionado con los derechos a la educación y a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión.
Los derechos culturales no pueden, sin embargo, ser utilizados como justificación de prácticas que discriminen a grupos específicos o violen otros derechos humanos, como viene ocurriendo al no realizarse convocatorias públicas y con jurados idóneos.
Habría que señalar, aquí, para quien no es lego en el tema, que la UNESCO sostiene que dentro de “la cultura debe ser considerada el conjunto de los rasgos distintivos espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o a un grupo social y que abarca, además de las artes y las letras, los modos de vida, las maneras de vivir juntos, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias”.
El derecho a participar en la vida cultural tiene elementos individuales como también colectivos. Pueden ejercerse como un individuo, en asociación con otros, o dentro de una comunidad o grupo. Los Estados deben prestar especial atención a los derechos culturales de los grupos minoritarios e indígenas, entre otros, y proporcionar oportunidades tanto para preservar su cultura como para formar su desarrollo cultural y social, incluyendo la relación con el lenguaje, la tierra y los recursos naturales. En este sentido, se pone en juego la disponibilidad de cualquier ciudadano debe contar con la disponibilidad. Los bienes y servicios culturales deben estar disponibles para que todos puedan disfrutar y beneficiarse de ellos, incluidas las instituciones y los eventos (como bibliotecas, museos, teatros, cines y estadios deportivos), los espacios abiertos compartidos y los bienes culturales intangibles (tales como los idiomas, las costumbres, las creencias y la historia).
Hay que rescatar que las Naciones Unidas, se refieren a la cultura como parte basal de los derechos humanos y que los estados que la integran tienen una obligación de acuerdo a el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales donde se dispone que los Estados han de "adoptar medidas" hasta el máximo de los recursos de que dispongan para lograr progresivamente la plena efectividad de los derechos económicos, sociales y culturales. 
El concepto de "realización progresiva" describe un aspecto esencial de las obligaciones de los Estados en relación con los derechos económicos, sociales y culturales en el marco de los tratados internacionales de derechos humanos. La obligación básica es la de adoptar medidas apropiadas con miras a lograr la plena efectividad delos derechos económicos, sociales y culturales hasta el máximo de los recursos de que se disponga. La referencia a la "disponibilidad de los recursos" es una forma de reconocer que la efectividad de tales derechos puede verse obstaculizada por la falta de recursos y que puede lograrse únicamente a lo largo de cierto período de tiempo.
Es cierto, que para muchos, esta pandemia no nos afectó en términos creativos,  pero sí se vieron afectados los medios de distribución y los espacios de muestra de las obras, o el mercado editorial.
Y el estado municipal, en el camino de reconstrucción de la industria cultural, no está dando buenos indicios que digamos. Por ejemplo a nivel editorial, se decide que sólo la crónica sea premiada y editada, en sintonía al ajuste nacional, y a su vez, se acuerda con la mas cruel patronal editorial y periodística de Paraná como es "El Diario"(que no sólo ha despedido a 85 trabajadores sino que también adeuda salarios, -teléfono para el Sindicato.)
Se podrá recurrir desde la subsecretaría de cultura municipal al falso argumento(pasaron más de 7 meses desde que asumieron) de "la herencia recibida" o lo que es peor, "de la falta de presupuesto". Pues entonces, salgan de la cuarentena, y convoquen a todes les involucrades en la actividad cultural, pero también al polo industrial de la ciudad y pensemos entre todes una ley de mecenazgo en serio, como tienen casi todas las capitales del país. Pero no, para el municipio es más importante que la gente coma y se emborrache en los bares, que pensar actividades culturales en espacios abiertos y en espacios cerrados ¿O acaso los bares no pueden prestar sus lugares para que les trabajadores de la cultura puedan mostrar sus producciones?
Parte del sector cultural se movilizó desde la Municipalidad de Paraná a la Casa de Gobierno provincial, recibiendo escasa o nula respuestas por parte de las autoridades. Sólo se ha difundido el pago adeudado de premios otorgados en el 2019, pero eso no es una política cultural, sino el cumplimiento en el pago de las deudas. Esperemos que las autoridades reflexión y convoquen de manera urgente a una Mesa Cultural donde estemos representados todos los involucrados.