Violencia antisocial e inseguridad,crímenes e impunidad


Fernando Adrián Zapata-. Asaltos violentísimos que culminan en robos,violaciones,secuestros y asesinatos a pequeños comercios y a trabajadores humildes,a jubilados,a gente con discapacidades varias,a mujeres embarazadas,a jóvenes,a adolescentes y a niños de las mayorías obreras y populares,en las grandes y medianas ciudades,en pequeños núcleos urbanos,suburbanos y en vastas zonas rurales de la Argentina actual,desde hace varias décadas atrás.

La derecha política "se frota las manos".
Los políticos y propagandistas mediáticos de la derecha tradicional recurren a los prejuicios burgueses de clase capitalista y acomodada,señalando que "los pobres son,por su naturaleza,potenciales delincuentes";"lean las estadísticas y vean el origen social de la mayoría de los delincuentes";"esto durante los años de las mal llamadas dictaduras no pasaba";"ahora con la democracia liberal,masónica y pro-comunista corrupta hay delincuencia por doquier";"los progresistas,los marxistas,los socialistas y las izquierdas simpatizan y confraternizan con los delincuentes porque son de origen obrero y humilde";"esto es culpa de los Derechos Humanos que sólo le sirven a los delincuentes";"el populismo latinoamericano es un comunismo disfrazado que necesita de los delincuentes", "la solución es la mano dura" y cuántas "burradas" más que son horribles falacias tan,tan ampliadas,a tal punto que,sus gravísimas consecuencias son,a gran escala,los actuales y brutales gobiernos de la peligrosa y destructiva derecha política mundial.
Trump,Putin,Bolsonaro,Erdogyán y varios de esos prepotentes y soberbios presidentes son la peor muestra de la peor derecha política de la peor situación del capitalismo en franca y en descompuesta destructividad.
En cambio,la izquierda,el socialismo y el progresismo tradicionales,en general,desde hace añares y,también,muy actualmente,se encuentran con el atolladero de "el tabú de la inseguridad".
La noción de "inseguridad general",para los sectores progresistas,socialistas y de izquierdas,se suele oponer a una respuesta de "orden represivo" por parte del Estado burgués,por considerarlo servil a los intereses de las minorías opulentas y dominantes y,a la vez,opresor y coercitivo contra las mayorías obreras y populares.
Las justas críticas contra la represión y los crímenes cometidos por las dictaduras cívico-militares,los crímenes mortales perpetrados por fuerzas estatales del "gatillo fácil" del período peronista-menemista, las represiones asestadas por grupos de lúmpenes,desclasados y marginales violentos contra trabajadores en diferentes reivindicaciones,desde los años 90 hasta la actualidad,así como la nefasta "Ley Antiterrorista" y "el Proyecto X" durante el kirchnerismo peronista y el "Protocolo Antipiquetes" y la denominada "doctrina Chocobar",todos sucesos con víctimas mortales tristemente célebres,presentan un criterio bastante acertado y muy,muy unificado desde la perspectiva de quienes somos de clase trabajadora,de las mayorías obrero-populares y de las fuerzas políticas de identidad progresista,socialista y de izquierdas en general.
Sin embargo, en lo concerniente a la "inseguridad en sí",entendiendo a esto como la sucesión de hechos de mortal violencia antisocial,de brutales crímenes e impunidad crecientes,cometidos por miembros que,usualmente,proceden o pertenecen a los sectores marginales y desclasados de la actual sociedad capitalista en evidente descomposición,ya no existen criterios muy,muy unificados al respecto,por parte de quienes somos de clase trabajadora,de las mayorías obrero-populares y de las fuerzas políticas de identidad progresista,socialista y de izquierdas en general.
Algunos,llegan a negar el hecho de la "inseguridad",considerando que es sólo "otra mentira burguesa",coincidiendo,casi de manera muy,muy similar al populismo peronista y kirchnerista que señala que "la inseguridad es sólo una sensación".
Otros,se aferran a un supuesto "garantismo a ultranza" el cual reproduce la visión paternalista y pro-burguesa del "buen salvaje" que tiende a desdeñar la responsabilidad de la voluntad y del entorno del criminal marginal,priorizando la falta de acción por parte del rol del Estado en sus funciones de educación y de instrucción,previas al crimen cometido y rechazando casi toda acción punitiva,carcelaria o de reclusión alguna.
Esta postura extrema,suele coincidir,también,curiosa y paradójicamente,con el "garantismo populista" del peronismo kirchnerista al cual acusan de ser "demagógico,asistencialista,prebendario y clientelista,que fomenta y que necesita del accionar delictivo".
Otros,en cambio,dentro de las fuerzas también progresistas,socialistas y de izquierdas en general,consideramos que es preciso estudiar y analizar la situación del rol del Estado en las posibles causas que ocasionan el aumento de la violencia antisocial y de la inseguridad,de sus crímenes y de la tan lamentable y creciente impunidad,estudiar y analizar cada caso delictivo y sus particularidades,sin que esto caiga en ninguna justificación posible del delincuente y de su accionar,así como también los factores que ameritan la justa defensa de las víctimas de la delincuencia,máxime si tales víctimas son trabajadores,jubilados y sectores sociales productivos y personas y grupos en condiciones vulnerables.
Esto significa que el Estado es responsable de la actual,gravísima y muy creciente inseguridad general y de la indefensión casi absoluta que sufre la ciudadanía y las mayorías trabajadoras,así como también, es preciso defenderse del accionar de matones,de "patotas" y "barras" de malhechores,de delincuentes de muy variada forma y procedencia.
El Pueblo Trabajador no "romantiza",ni "confraterniza",ni "simpatiza",ni en lo más mínimo,con la delincuencia,ni con los malhechores.
El Pueblo Trabajador repudia a la delincuencia y los malhechores,principalmente cuando ocurre en los sectores populares.
De hecho,Marx,Engels,Lénin y tantos otros grandes teóricos y dirigentes del marxismo y del Socialismo internacional, considerando a la Clase Trabajadora como el sujeto realizador de las máximas transformaciones históricas,económicas,políticas y socio-culturales,tendían a desconfiar de otros sectores sociales más inestables como las pequeñas y medianas burguesías,ciertos sectores del campesinado,de los intelectuales aburguesados y de los sectores lumpenizados y marginales.
El sistema legal,penitenciario y punitivo de la ex-Unión Soviética era muy,muy severo,al igual que en otros regímenes auto-denominados polémicamente como "comunistas", cayendo casi en el mismo rigor opresivo,en materia legal,penitenciaria y punitiva que en ciertos Estados de las potencias del capitalismo mundial como Estados Unidos y ciertos países de la Otán europea y de las dictaduras oligárquicas de países subdesarrollados y periféricos de Asia,de África y de América.
Sólo en los Estados con una firme y sostenida tradición verdaderamente progresista y con gestiones de tendencia socialista,laborista y socialdemócrata,tales como en los países de la Escandinavia europea,puede señalarse que ha habido importantes logros y avances en materia legislativa para focalizar las problemáticas sociales que ocasionan,entre otras consecuencias,la criminalidad,la reincidencia,la reeducación y la reinserción social y comunitaria,por parte de los miembros de dichas sociedades que han cometido crímenes y hechos de delincuencia en general.
Obviamente;cada país,cada comunidad,cada población y cada cultura posee su particularidad,su propia idiosincracia,su propia historia,su propia identidad y,pese a que no es posible ni tampoco es aconsejable ni "copiar" ni "trasladar mecánicamente" experiencias que son fructíferas en otras comunidades,sí es interesante y aleccionador tomar en cuenta algunos avances,estudiar e indagar,entre sus dinámicas,sus factores y sus resultados, cuáles elementos podrían servir como aportes,como sugerencias,como alternativas viables,concretas y superadoras ante tales acuciantes problemáticas.