Lo que nadie cuenta sobre el conflicto con los colectivos


Joakito-. Paraná, capital de Entre Ríos, una de las provincias que el gobierno del Tío Alberto dice ayudar, atraviesa desde hace 25 días un conflicto gremial -es decir no le pagan a los trabajadores- en el sistema publico de pasajeros, concretamente, con los colectivos. ¿Es parte de "la herencia" como suelen justificar casi todes les funcionaries municipales a la hora de un problema, o es un negocio de la política de la cuál Bahl fue beneficiario en los últimos 20 años?
Sergio Varisco tuvo infinidad de errores, muchos de ellos señalados en este mismo medio, pero así y todo, logró políticamente que las empresas concesionarias del servicio de transporte de pasajeros, no fijen el precio por decreto -es decir que sea el intentedente o intendenta de turno quien les de lo que quieran a los concesionarios- sino que se haga mediante el Consejo Deliberante. Es más fue este último, con unanimidad quien otorgó la  concesión a los delincuentes que actualmente manejan la UTE Buses Parana.
Jamas se pensó desde la administración municipal crear una mesa de trabajo efectiva que se dedique a medir distintas parámetros que sirvan a la hora de evaluar la eficiencia del servicio. como por ejemplo, frecuencia de servicio, cantidad de unidades que prestan el servicio de transporte durante un período de tiempo; el intervalo entre unidades (tiempo que separa a dos unidades del mismo recorrido); el tiempo de Espera Unidad (período de tiempo que pasa un ómnibus en su terminal o control auxiliar entre el cumplimiento de un servicio -hora de llegada- y el inicio del siguiente -hora de salida-); el tiempo de Vuelta (período de tiempo necesario para completar un recorrido completo); la velocidad de Operación (es un cociente elaborado entre la Longitud Total de un servicio o recorrido y el Tiempo de Vuelta necesario para realizarla. Se expresa en km/h.); la velocidad Comercial( es el Cociente entre Longitud Total de un servicio o recorrido y el Tiempo de Vuelta más el Tiempo de Espera). Nunca utilizaron las medidas de control, adecuadas, de hecho, hace en las últimas semanas un Concejal peronista pidió -con proyecto de ordenanza- auditar la cuenta de estos delincuentes.
A diferencia de muchos gremios y sindicatos, que no se animan a protestar, los colectiveros han tenido la osadía, de, en medio de la peor crisis sanitaria que ha vivido la Argentina, salir a reclamar por lo que le corresponde. No es una cuestión meramente local, sin embargo, en Paraná cobre mucho más dimensión, porque es una de las pocas ciudades que el conflicto fue utilizado como lock-out patronal para seguir chupando parasitariamente los recursos estatales: El paro de colectivos en el 2019 se debió a que en plena campaña electoral el gobierno de la provincia se atrasaba adrede al depositar los subsidios. Bueno, hoy, esos subsidios hace rato que están depositados, nadie -ni desde la provincia, ni desde el municipio- les ha pedido explicaciones a la UTE que maneja los colectivos en Paraná, sobre que hizo con el dinero de los subsidios recibidos.
De ahí que no es un dato menor, que (otra vez sopa) a excepción de Noticias Entre Ríos, ningún medio de comunicación se hiciera eco del proyecto de ordenanza presentado por David  Cáceres  
Volviendo al conflicto de los choferes de colectivo en Paraná hay que decir solo cobraron el 50% del sueldo de junio y se les adeudan el aguinaldo y otras cifras correspondientes al año pasado, y que por eso, con buen criterio, han decidido acampar en la puerta de la UTE y que una de las empresas que forman la UTE Buses de Paraná -ERSA PARANÁ- acaba de perder la pulseada frente a los trabajadores en las mismas condiciones que los de la capital entrerriana, en la ciudad de Córdoba. Uno de los trabajadores del acampo manifestó que "la situación se volvió insostenible, tenemos familias, personas enfermas. No sabemos de dónde sacar para poder comer. Todos nos dicen cosas distintas, desde UTA, la empresa y el Gobierno" por eso, es necesario decir la verdad en cuanto al conflicto. No se trata sólo de un reclamo salarial, sino de que toda la ciudadanía de Paraná debería movilizarse para preguntarles al intendente y a los empresarios que se hizo con la plata recibida y generar  una asamblea popular que defienda no sólo los puestos de trabajo, los salario y que los recursos se utilicen para rebajar el precio de los pasajes y mejorar el sistema y de una vez por todas terminar con los "planeros" empresarios que viven de los subsidios, sobre todo, teniendo en cuenta, que el secretario de transporte municipal es del PRO el partido de los CEOs.