Teletrabajo: la primer ley Macrista del gobierno de Alberto


Joakito-. La masificación del teletrabajo que trajo la pandemia puso en práctica una modalidad que para las empresas puede representar importantes ahorros de costos operativos, incluso la venta de inmuebles. El teletrabajo se impuso, durante la cuarentena, como política de salud pública. Por otra parte, muchas veces se presenta para los trabajadores como una forma de resolver problemas de la vida moderna: atender a los hijos sin depender de favores, hacer compras, administrar arreglos, ahorro de costo y tiempo del calvario del transporte, etc. Pero es un arma de doble filo.
Esta nueva modalidad de trabajo fue aprobada por una ley votada por la mayoría de la Cámara de Diputados, convirtiéndose en la primer ley de caracter macrista aprobada por iniciativa del Frente para Todos que conducen Alberto y Cristina Fernandez. Pero ¿Porqué es una ley macrista? Fundamentalmente por que trae aparejado una brutal caída de la recaudación estatal, debido a que muchos recursos serían contratados directamente desde el exterior, según lo denunció la Cámara de la Industria Argentina del Software (CESSI) ya que por cada 10.000 Programadores Semi Senior que dejan de trabajar para empresas argentinas y lo hacen para el exterior, se pierden: $11.615 millones en salarios, que se pierden del PBI; $6.804 millones de pérdida de IVA ó U$ 500 millones de exportación.:$4.474 millones Aportes Contributivos, lo que equivale a 18 mil jubilaciones mensuales por $20.000;$972 millones en Ingresos Brutos y $31 millones en Impuestos a las Ganancias de cada programador.
Pero el teletrabajo no sólo implica pérdidas para el estado nacional sino que también, hay que pensar que con el teletrabajo, la distancia se incrementa, no sólo físicamente, sino que también se atomizan los lazos de solidaridad entre compañeros que, de otra manera, comparten un lugar y horas diarias. Además, la mayor cantidad de horas en el domicilio personal, en el mediano plazo, puede afectarnos psicológicamente, alterar las relaciones de convivencia, así como el cuidado de los hijos y, finalmente, incrementa el stress. El teletrabajo requiere tener un lugar para tal fin. Para muchas tareas, como la atención telefónica, puede resultar especialmente agotador la combinación de trabajo y hogar.
La defensa férrea del proyecto por parte de los diputados "sindicalistas" ya no le llama la atención a nadie, sobre todo teniendo en cuenta que la CGT - a la que pertenece Facundo Moyano- apuntó desde el principio de la cuarentena a colaborar con las suspensiones de trabajadores, y también la CTA por medio de Hugo Yaski quien dijo que la reducción salarial del 25% a los trabajadores no era un ajuste sino "un problema de comunicación". Cabe recordar, que entre las medidas que el FMI le requiere a la Argentina para brindarle su ayuda en la negociación de la deuda externa que implemente una fuerte reforma laboral, sobre todo aquella que apunte a debilitar a los sindicatos y reduzca las cargas sociales que deben pagar las patronales. El teletrabajo apunta en esta dirección. 
Uno de los puntos más sensibles del proyecto aprobado por la Cámara de Diputados es el que se refiere al "derecho a la desconexión" ya que no tiene en cuenta  que las horas extras no son horas prohibidas, sino de aceptación voluntaria por el trabajador, siempre que no se supere el máximo diario y semanal, y se compatibilice con la norma que dispone que entre una jornada de labor y el inicio de la otra deben existir 12 horas de descanso
Otra de las cosas que remarcan el carácter "macrista" de este ley es que la organización gremial se fragmenta y la empresa gana “libertad” para imponer sus políticas, sin que podamos vernos las caras y reaccionar. El “mundo” del teletrabajador se tiende a achicar a sus cuatro paredes. La vida moderna es la puja entre capital y trabajo por “el tiempo” del trabajador.