El lado cruel de la cuarentena


Joakito-. 1 de cada 3 mujeres ha soportado violencia física o sexual, principalmente por un compañero sentimental; cerca de 120 millones de niñas han sufrido el coito forzado u otro tipo de relaciones sexuales forzadas en algún momento de sus vidas; y 133 millones de mujeres y niñas se han visto sometidas a la mutilación genital femenina, lo que significa que la violencia hacia las mujeres es realmente una pandemia. Según la ONU la violencia contra las mujeres no solo perjudica a las víctimas, sino que también afecta a las familias y a la sociedad, y tiene una dimensión política importante, dado que está relacionada con el poder y control en nuestras sociedades. Todo esto se ha agravado debido a las medidas de aislamiento social preventivo asumido por los distintos gobiernos de la región

¿Por qué es un agravante de esta situación la cuarentena? Porque el confinamiento doméstico impone proximidad física permanente con el agresor y propicia el riesgo de violencia, su gravedad, reiteración y cronicidad. Las tácticas de poder, control y sometimiento de los agresores tienden a intensificarse provocando la pérdida progresiva de autonomía y aislamiento de las mujeres.
La propia ministra de justicia de la nación sostuvo en una entrevista radial que “en estos días están recrudeciendo las denuncias. En ciertos casos, la cuarentena se transforma en situaciones de riesgo donde está la mujer en una posición vulnerable porque está conviviendo todo el día con el violento en su casa. Los llamados al 134 han aumentado"
Desde que se inició el aislamiento social preventivo el 20 de marzo en la Argentina han ocurrido al menos 7 femicidios registrados y un sin número más de situaciones de violencia contra las mujeres, a tal punto, que las organizaciones de mujeres debieron organizar un "ruidazo" para expresar el descontento y las pocas medidas que se están tomando al respecto. Vale aclarar, que si una mujer víctima de violencia sale de su domicilio para denunciar el hecho no está violando la cuarentena. Como consecuencia del ruidazo desde el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación y la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) anunciaron que desde el 1° de abril, las personas en situación de violencias por motivos de género podrán acercarse a la farmacia de su barrio o llamar a la de confianza. Al solicitar un barbijo rojo, el personal comprenderá que está pidiendo ayuda y gestionará una comunicación al 144.
Pero si este flagelo se multiplicó en estos días, es porque la cuarentena no es más que el escenario agravado que caracteriza a la vida familiar bajo el capitalismo. El hacinamiento habitacional, que encierra a padres e hijos en una única pieza; la incertidumbre sobre lo que habrá para alimentarse y vivir, en medio de la precarización laboral, de las changas o despidos sorpresivos. O, en el otro extremo, el agobio del sobretrabajo y la violencia laboral, que luego se descarga en el hogar.
Lo que los burócratas oficiales denominan “aislamiento social”, es para muchas familias la condena a otra peste –la opresión de la vida familiar, acentuada por el encierro, los espacios reducidos, el salario que no se cobra o el teletrabajo que se suma al cuidado de los niños y de la propia casa. La violencia contra la mujer de los días de cuarentena retrata, en una forma catastrófica, la violencia doméstica de todos los demás días.
Desde el punto de vista judicial sólo la provincia de Entre Ríos y la ciudad de Buenos Aires tomaron medidas para que continúen vigentes  la exclusión de hogar, la prohibición de acercamiento, los perímetros de exclusión que rigen sobre las personas denunciadas por violencia de género, en general actuales y ex parejas. También se mantendrán los dispositivos electrónicos como los botones de pánico y las tobilleras.
En Entre Ríos funcionan 10 casas o refugios para mujeres vulnerables o en riesgo por la violencia aunque la mayoría depende de los estados municipales. En cuanto, al Hogar Ines Londra que dependen del gobierno provincial, la Subsecretaria de la Mujer Mariana  Broggi en diálogo con Noticias Entre Ríos sostuvo que  "las mujeres y sus hijos que ingresan con un oficio judicial y pueden retirarse cuando ellas definan, acordando con los equipos técnicos que las asiste. En esta situación, se dispuso que las personas que ya estaban cuando se estableció la cuarentena, la cumplan en el lugar y se suspendieron las visitas de familiares y se tomaron medidas con el personal, en relación con la higiene y limpieza del lugar"
Las negligentes medidas adoptadas por los gobiernos nacional, provincial y  municipal ante la emergencia tendrán efectos nefastos con una mayor precarización de la salud y la vida de las personas, potenciando el empobrecimiento y con ello factores que, si bien no son la causa, inciden en una mayor expresión de la violencia machista.
Entonces, vale decir que no es posible prevenir integralmente la violencia machista sin considerar el aumento del desempleo, la incertidumbre, el hacinamiento, el teletrabajo, la sobrecarga de labores reproductivas (domésticas, de cuidado y crianza), el mayor empobrecimiento, el consumo problemático de alcohol y drogas, entre otros elementos que la facilitan. reforzar el infierno que soportan cotidianamente miles de mujeres, incluido el crimen.
Las lineas habilitadas desde el Estado Nacional son los WhatsApp de la Línea 144 de Nación (11-2771-6463, 11-2775-9047 y 11-227-9048), el mail mailto:linea144@mingeneros.gob.ar">linea144@mingeneros.gob.ar y la APP 144, que brinda información sobre lugares cercanos a la ubicación de quien la usa para denunciar o pedir ayuda, además de una encuesta rápida para detectar si la mujer está en situación de violencia machista en su hogar.