¿Seguirá el BERSA estafando a los entrerrianos?


Joakito-. Mientras que en la Provincia de Santa Fé, el grupo Petersen -perteneciente a la familia Eskenazi, debe pagarle al estado para poder ser agente financiero, en Entre Ríos, el BERSA -también del grupo Petersen- recibe cifras millonarias por prestar exactamente el mismo servicio. ¿Seguirá Entre Ríos siendo esclava de estos especuladores financieros? ¿Porque nadie levanta la voz contra una de las peores estafas sufridas por el estado entrerriano?

El BERSA se convirtió en el agente financiero de la provincia por una decisión de Busti y el  contrato que rige actualmente, fue firmado por el entonces vicegobernador y presidente de la Cámara de Senadores, Pedro Guastavino, y la ex legisladora nacional Sigrid Kunath, donde entre otras cosas, le otorgan beneficios exclusivos al banco propiedad de Eskenazi, como por ejemplo quedar exentos de los pagos de impuestos al sello y de ingresos brutos en el territorio provincial. Este contrato está estipulado en la Ley Nº 9645 del 2005 por la cual se aprobó el Modelo de Contrato de Agente Financiero entre el Gobierno de Entre Ríos y el Nuevo Banco de Entre Ríos S.A.
A pesar, de las innumerables veces que el BERSA no cumplió con lo establecido en el contrato rubricado con la provincia de Entre Ríos -por ejemplo no contratar los servicios del Instituto Provincial del Seguro- son pocas las voces que se han alzado en contra, y eso, que existe en el organigrama de la estructura administrativa provincial, una  Unidad Operativa de Control del Agente Financiero, dependiente del Ministerio de Economía.
En el último informe presentado, o por lo menos que consta en la página oficial del organismo en cuestión, Eskenazi, obtuvo como resultado de la comisión mensual promedio  pagada por todos los entrerrianos, correspondiente a los primeros nueve meses del año 2019,  61.506.406 millones de pesos. Este comisión está conformada de la siguiente manera: Ingresos por Coparticipación Federal y otros conceptos $ 10.391.702 17% Apertura y Mantenimiento de Cuenta, y Pago de Haberes $ 29.981.565 49% Recaudación de Impuestos Provinciales $ 21.133.139 34%. Es decir, que los Eskenazi siguen enriqueciéndose a costillas de todos los entrerrianos y el poder político de turno sigue sin siquiera llamarle la atención en los incumplimientos del contrato, como los mencionados más arriba, o en el  hecho de que ha tercerizado el cobro de los impuestos (que le significó en los dos primeros trimestres del año, el 34% de las ganancias) a través de la empresa Entre Ríos Servicio, es decir en los quioscos o los drugstore, quienes a su vez, le pagan un porcentaje por boleta al propio Banco.
Hay que tener en cuenta que uno de los problemas que arrastra la economía entrerriana luego que Mario Moine privatizara el Banco de Entre Ríos es no poder contar con una herramienta financiera para su sector productivo. La crisis por la que estamos atravesando en la provincia de Entre Ríos, deja al desnudo que esta provincia rifó su banco en la década del noventa con gran liviandad, tomando decisiones estratégicas que todavía el sector productivo lo está arrastrando, y la respuesta que se da, desde el sector político sigue siendo en desmedro de la provincia: por un lado sigue manteniendo un contrato leonino con el BERSA como agente financiero, y por el otro, favorece a los sectores concentrados de la economía no cobrando los impuestos que corresponden, o no haciendo los controles de rigor para que dejen de evadir.
Hay que agregar a todo lo expuesto, que no asombra el silencio de los medios de comunicación importantes, ni tampoco de los dirigentes políticos con peso electoral propio, frente a estos atropellos, ya que a todos ellos, lo financia -muchas de las veces de manera dudosa- el propio grupo Petersen de los Eskenazi.
Aún, no se han escuchado propuestas por parte del ejecutivo entrerriano, de que va a pasar con el Agente Financiero de la provincia, lo cual es de suma gravedad ya que el contrato que rige actualmente entre el BERSA y la provincia vence en este año 2020.