"La inclusión a través del arte se puede realizar desde cualquier lenguaje"

En el centro(de anteojos) Jaqueline Moreno junto a autoridades de Cultura y docentes del Programa de Orquestas y Coros

Joakito-. Quizás unas de las pocas políticas culturales que tiene la provincia de Entre Ríos que se ha mantenido en el tiempo a pesar de los cambios de gobierno, son las Orquestas Infanto Juveniles. Desde Noticias Entre Ríos, dialogamos sobre las mismas y su significado con la responsable de la  Coordinación de Orquestas Infantiles de Entre Ríos, Jaqueline Moreno.

¿De qué hablamos cuando hablamos de “movimiento orquestal juvenil”?

Cuando hablamos de orquestas-escuelas o de coros –escuelas nos referimos a agrupamientos musicales integrados por niñxs y jóvenes que estudian el lenguaje musical sinfónico y popular en forma colectiva, en espacios plurales y comunes. Sus propósitos son favorecer el acceso a bienes y servicios  culturales, tender puentes hacia la reinserción de los jóvenes  en la escuela, colaborar con la retención escolar y estimular el contacto y el disfrute de la música (ME, DNPS; 2014). Además de  ampliar las trayectorias educativas, ubicando el eje central en la enseñanza.
Hablamos de un movimiento que promueve la apropiación cultural de determinados elementos, ligados al lenguaje musical y a la ejecución de instrumentos orquestales, elementos culturales que forman parte del patrimonio de la humanidad. El mismo  permite acceder a conocimientos universales que amplían los horizontes de percepción y que los posicionan en lugares reconocidos socialmente.
Por otro lado las orquestas y coros, han desarrollado en lxs estudiantes-músicxs la capacidad de relacionarse con el conocimiento desde el lugar de lo bello, poniendo éticas y estéticas artísticas al servicio de la formación de una identidad ligada a la música desde la práctica, y sin descuidar el esfuerzo cotidiano de aprender, siempre desde una perspectiva pedagógica.

¿Qué función -en lo social- cumplen las orquestas infanto juveniles?

La participación en  un Coro o en  una Orquesta del Programa es una ampliación de las posibilidades de transitar experiencias  y procesos educativos, de acceder a bienes culturales de los que los niñxs y jóvenes de sectores  populares se encuentran habitualmente excluidos, en función de la posición subalterna que ocupan en la  estructura social. Se trata de una privación histórica que toma cuerpo en la escasa presencia de ofertas de formación musical de este tipo en los territorios que habitan y, cuando existen, en el carácter altamente selectivo que  presentan estas iniciativas, por los capitales que ponen en juego ya desde los mismos dispositivos de ingreso. De esta forma, el Programa Orquestas y Coros, opera  en el terreno de la democratización del acceso a bienes materiales y simbólicos (objetos-como los instrumentos sinfónicos y populares-, conocimientos, obras y procesos formativos) pertenecientes a un campo relativamente “elitista”: el de la música “academizada”.
La imagen que condensa estas representaciones, es la del estudiante-músico retornando a su vivienda portando el instrumento sinfónico o popular que el Programa le otorga en comodato. Se trata de un objeto ingresado por primera vez a esa geografía y que comienza a ser ejecutado y escuchado, en ocasiones en espectáculos públicos, con un repertorio en algunos casos también inédito en esos contextos. 
Desde esta perspectiva, la inclusión en el Programa es mayormente valorada por las “oportunidades”  que genera, garantizando  la igualdad del acceso a los bienes y servicios de los  cuales los más discriminados están de hecho excluidos y equipar los territorios de modo que cada uno pueda  instruirse, cultivarse de la misma manera que todxs sus conciudadanxs, atenuando “la acumulación de pequeñas desigualdades que acaban por crear diferencias mucho más considerables que las meras diferencias de ingresos".
Lo planteado remite a una concepción de “inclusión”, en términos de realización de derechos educativos y culturales, que antagoniza con un criterio “compensatorio. Sus aportes se inscriben en un sentido de democratización del acceso a la cultura, concebida como un derecho social cuya efectivización se considera responsabilidad ineludible del Estado. 
Es importante que se pueda visualizar que existen intervenciones estatales que han garantizado la ampliación de las trayectorias educativas y el acceso a lugares de estudio que hasta este momento estaban restringidos para lxs estudiantes músicxs en situación de desigualdad social, como por ejemplo el convenio de cooperación mutua entre el Ministerio de Cultura y Comunicación de Entre Ríos y la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader), un acuerdo macro que garantiza el acceso irrestricto a ambas instituciones. Así mismo, a los participantes de la orquesta se les reconoce el primer año de cursada en las orquestas, homologando de ese modo el trayecto curricular y alentando la integración a un proceso educativo valorado y reconocido socialmente. Esta integración cuenta, además, con el valor agregado de iniciar a estxs participantes en el camino universitario, con todo lo que eso conlleva para jóvenes que se encuentran en situación de desigualdad social extrema. 
Otro punto importante de destacar en este proyecto, es que muchxs niñxs y jóvenes tenían un rótulo tácito, una especie de estigma que los orientaba por caminos predecibles: aprender sólo un oficio como única posibilidad, o cursar la escolaridad en escuelas integrales, dejándolxs sin posibilidad de crecer en lo educativo, repitiendo año a año los mismos contenidos curriculares, coartándoles la posibilidad de una certificación educativa que les permita conseguir un trabajo estable en su adultez, impidiendoles acceder al nivel medio por pertenecer a una modalidad especial.
A esxs jóvenes rotuladxs, etiquetadxs, año tras año y desde el inicio de sus escolaridades, con el prejuicio de que no podían aprender, no se les daba la posibilidad de integrar lugares comunes, plurales, democráticos e igualitarios para estudiar, desarrollarse y cambiar ese destino predeterminado. Hemos podido visualizar que se han interpelado las normas establecidas, lo instituido, lo que durante muchos años se hacía en forma reiterada y mecánica. Se ha puesto en tensión el nombramiento descalificante, ya que eran nombrados como chicxs especiales, repitentes, lxs portadores de apellidos problemáticos, lxs que faltan, lxs que padecen ciertas patologías, lxs que vienen a la escuela sólo a comer, etcétera. Unidxs en una adjetivación desacreditadora, inmovilizante, encorsetada, como lxs que no aprenden y lxs que nunca van a aprender por otro nombramiento, generador de autoestima, lo que hacía nombrarlxs por el instrumento que ejecutan, ‘el clarinetista’ o por la identidad al grupo que pertenecen, ´lxs músicxs´, ´lxs artistaxs´, con la fuerza misma de las palabras. Es importante reflexionar para poder  cambiar lo impuesto, deconstruir una forma de intervención educativa orientadas a poblaciones de jóvenes que se encuentran en situación de desigualdad social, y construir  un motor que invita a caminar  por otros caminos, a repensar lo que se hace en las instituciones en forma mecánica, reiterando año tras año lo que siempre se ha  hecho, aunque hayan mediado lecturas, estudios y capacitaciones implementadas por el Estado para  lxs docentes en forma sistemática.  Es difícil quebrar una forma sostenida de intervención, sólo con la lectura teórica, es necesario la práctica, en una relación espiralada, implicada mutuamente, con un pensamiento crítico situado e histórico. 

¿Cuántas orquestas de este tipo hay en Entre Ríos? ¿Cómo se compone la planta docente?

En la provincia existen 6 orquestas –escuelas, 2 ensambles y 4 coros-escuela. La planta docente está compuesta por directores,  docentes de lenguaje musical, docentes integradores (Trabajadores sociales o psicólogos / o profesionales de ciencia de la educación) y docentes de instrumento (violín, viola, chello, contrabajo, guitarra, bajo, acordeón, percusión, trompeta, trombón, oboe, corno, piano, clarinete, flauta traversa), contratados por la Secretaría de Cultura de la provincia de Entre Ríos 

¿Al no depender directamente de las escuelas, no se presenta algún tipo de conflicto en cuanto a lo salarial respecto a los músicos docentes?

Muchos de los docentes de las orquestas y coros, son docentes del nivel primario, secundario y universitario, trabajamos articuladamente con todos los niveles del sistema educativo. Los docentes-músicos tienen contrato de taller según la función que desarrollan. Si se presenta algún inconveniente, se dialoga con el docente y se acuerda las posibles alternativas de solución al tema planteado.

Durante el gobierno nacional se recortó mucho en esta área ¿Cómo los afectó y cómo hicieron frente a ese recorte?

El Gobierno nacional (2016-2019) hizo un gran recorte presupuestario, esta situación se vio reflejada en todo el país, en la mayoría de las provincias se vaciaron todas las orquestas.
En el año 2012 teníamos 59 contratos nacionales, en el año 2019 contamos solo con 17 contratos con presupuesto nacional.
La provincia a través de la Secretaría de Cultura y Turismo se hizo cargo de los contratos de los docentes y demás recursos para su funcionamiento, no se dejó de prestar el servicio en ninguna sede, donde funcionan las orquestas, coros y ensambles. 

Recuerdo de gestiones culturales anteriores donde -por lo menos en Paraná- las orquestas juveniles eran parte de las grillas artísticas de los festivales importantes 
¿Cuál es la situación actual respecto a la posibilidad de brindarles esa oportunidad a los gurises?

Seguimos  participando en diferentes eventos, esta fue la agenda de actuaciones del año 2019:
Biblioteca Provincial en la presentación de “Cardumen”, una antología para niñas, niños y adolescentes. Paraná
Aniversario de 130 años de la Escuela N° 8 Pueyrredón de Paraná. 
Inauguración del Museo “Eva Perón” de Paraná 
Concierto en la Sociedad Fomento Educacional “Dr. Antonio Medina” y Biblioteca Popular “Carlos Mastronardi” de la ciudad de Gualeguay
Festejo día del Niño, Centro de Salud Ramón Carrillo
Túnel subfluvial Raúl Uranga-Carlos Sylvestre Begnis, 24 de Marzo “Día Nacional de la Memoria, Verdad y Justicia”
Congreso Internacional de Análisis Institucional en la Vieja Usina, contando con la presencia de Ricardo Mollo.
Jornada compartida con la colonia de vacaciones de Pueblo Viejo. Concordia.
Cierre de la colonia de Vacaciones Municipal de “Los Charruas”. 
Concierto para Celulares Apagados, salón de Cultura de Concordia
Acto por el 25 de Mayo, Escuela n°19 “Grala. Juana Azurduy”. Concordia
Presentación de los Talleres del Salón del Bicentenario 2019. Concordia
Acto 17 de Agosto, Esc. n°3 “D.F.Sarmiento”, Concordia
Acto 17 de Agosto, Esc. n° 75 “2 de Abril”, Concordia
Acto por el día del Maestro, Esc. N° 10 Independencia, Concordia
Acto por el día del Maestro, Esc. N° 43 “B. Rivadavia” Concordia
Acto por el día del Profesor, Esc. Comercio 1 “J.J.Urquiza” Concordia
Concierto en San Salvador junto a la Orquesta y al coro Polifónico de San Salvador 
En el salón de Las Américas para un evento de la Fundación de Cuidados Paliativos junto a una orquesta independiente de Concordia.
En la Esc. Técnica N° 1 para celebrar sus 90 años. Concordia
Fiesta de los Inmigrantes de Concordia.
En casa del Bicentenario de San José. Dto. Colón
En la plaza de San José. Dto. Colón
En el hogar de ancianos de El Brillante. Dto. Colón
Encuentro coral termal de Chajarí. 
Ciclo “Cultura a tu medida” en Concordia.
Trombonaza en Santa Fe, 2017, 2018, 2019.

Nuestro deseo, es  seguir participando en los festivales con músicos locales y nacionales, en los escenarios más importantes de nuestra provincia

El sistema de orquestas juveniles es prácticamente único en cuanto a inclusión social desde el arte, ¿Por qué crees que no se replica desde otras disciplinas artísticas? 

La inclusión a través del arte se puede realizar a partir de cualquier lenguaje, literario, artes visuales, tics etc. 
Creo que no se replica porque existe un imaginario social que ciertos lenguajes son para una elite,  buscando una excelencia, se buscan actores dotados de un don especial. 
Según mi punto de vista, estos programas son importantes para construir una trayectoria educativa (más allá de lo escolar), la subjetivización es el común denominador de este camino.
No hay dudas que el recorrido de estxs gurises-musicxs han modificado de manera promisoria las trayectorias involucradas, generando espacios de inclusión y de subjetivización a través de la adquisición de conocimientos relacionados al lenguaje musical. Lxs estudiantes-músicxs han superado miedos, barreras y prejuicios en pos de una promesa a futuro dada por el acercamiento al saber y a lo bello que brinda la música


¿Cómo fue que llegaste a este espacio de coordinación y por qué decidiste aceptarlo?

Ingrese al programa en el 2012 como docente integradora, acompañe la reconstrucción del espacio donde comenzó una de las orquestas, junto a un grupo de personas del Programa Argentina Trabaja. Realice las primeras inscripciones, incluyendo estudiantes –musicxs : de escuelas de nivel primario, secundario, de modalidad común e integral, de escuelas privadas y estatales, con un currículum común para todxs, un grupo totalmente heterogéneo, al decir de Skliar a “cualquiera” no importa qué recorrido ha tenido o tiene.
Junto a la orquesta,  organice  un taller de acompañamiento a las trayectorias escolares, donde concurrían los estudiantes-músicxs que tenían trayectorias zigzagueantes, con dificultades para aprender, a cargo de una profesional de ciencias de la educaciòn. En este espacio se les enseñaba las técnicas de estudios, se trabajaba con  los cuadernos del aula, se articulaba con la escuela primaria y secundaria, se leían y escribían novelas y poemas.
Esta experiencia, me motivó a investigar desde el 2012, a través del Doctorado en Ciencias Sociales de la UNER, hasta noviembre del 2019 donde culmino mi estudio doctoral, a través de una tesis “La apropiación de elementos culturales y el desarrollo de subjetividades como resistencia a la desigualdad social”.
Decidí aceptar este desafío  ya que trato de implementar lo aprendido y socializar con mis pares la experiencia de un camino recorrido a través de 33 años de trabajo en lo socioeducativo, con poblaciones en situación de desigualdad social.