"En el escribir encontré un lugar que me hacía bien"


Joakito-. Magalí es una nobel poeta entrerriana de la costa del uruguay. Como solemos hacer en Noticias Entre Ríos abrimos el sitio a todas y todos los escritores y escritoras que deseen publicarlo.
¿ Podes presentarte brevemente?

Me llamo Magali de la Calle, actualmente vivo en San Salvador pero soy de San José. Tengo 29 años.
Me recibí de profesora de Lengua y Literatura en el año 2014 y en el 2015 empecé mi carrera docente en la Ciudad de Basavilbaso, debido a que durante ese año viví en Urdinarrain.
Actualmente, trabajo en los cursos del Ciclo Orientado, lo que hace que este mucho más en contacto con la Literatura, ya que las materias son Literatura Latinoamericana y Literatura Argentina.

¿Cuándo y por qué empezaste a escribir?

Empecé a escribir hace poco, en realidad, la rutina laboral, intensa, muchas veces hacía que por cansancio dejara pasar impulsos de escritura. El año pasado, al transitar una licencia laboral por depresión pude encontrar en escribir un lugar que me hacía bien, y me animé a compartirlo.

¿Cuales son tus poetas preferides?

Como docente de literatura no puedo hablar de poetas preferidos.Creo que, son muy importantes para el surgir de la figura femenina como creadora de literatura, distintas mujeres que se plantaron en distintos momentos, desde Sor Juana hasta las poetas actuales, aunque siempre hablando del canon literario dominante, el que nos llega, impuesto, prácticamente, por distintos motivos.
Storni fue la primer poeta que leí, y creo que de ahí me habilito, yo misma, a marcar un tópico, y a tenerlo tan presente.

¿En qué te inspiras para escribir, si es que existe la inspiración?

Creo que la inspiración es un conjunto de muchas cosas, podes sentir dolor, y querer expresarlo, pero no tener la fuerza física o mental para hacerlo. En mi caso, la inspiración forma parte de un proceso. Como conté antes, empecé a escribir durante un período de depresión, pero no fue en un principio, fue sanando, de ahí que hablo mucho del dolor.
Por otro lado, confieso que cuando escribo sobre amor no es un sentimiento propio, si no que es idealizado, y lo demuestro cuando lo comparo con Dulcinea para Don Quijote. Ese idealizar me sirve para escribir, como idealizar a Dulcinea le sirvió a Don Quijote para luchar.

¿Qué libros te llevarías a un lugar sin absolutamente nada ni nadie?

Si fuera la única persona en un lugar sin nada me llevaría un libro vacío, sería el momento ideal para decirlo todo.

¿Existe movida literaria, eventos públicos de poesía en tu ciudad? 

En San Salvador, específicamente, no. Me ayuda el debate con colegas, la mirada de ellos sobre lo que escribo y el intercambio, también.

¿Te relacionas con otres escritores?

Conocí un gran poeta entrerriano, Alfredo J. Maxit, quién falleció recientemente. En mis años del profesorado, él, ya jubilado me ayudaba a preparar materias para rendir (no puedo dejar de mencionar que lo hacía con gran vocación y sin aceptar dinero, siendo muy generoso conmigo).
Cada libro suyo era traído en esas mañanas y tardes de Latín y Griego, aparecían como de infiltrados. Le gustaba contarme de sus obras, de la inspiración, y a veces el trasfondo de cada poema.