Oro Verde ¿ritos religiosos o red de trata y narcotráfico?


Joakito-. Las pruebas presentadas mas los relatos testimoniales del caso de corrupción de menores y abusos sexuales más importante de los últimos tiempos denunciados en Entre Ríos, dejan al descubierto una trama de poder y de dinero, que explicarían el porqué la causa estuvo detenida durante demasiado tiempo.

Leyendo lo que consta en el expediente del procesamiento a todos los imputados, cualquier lector más o menos "diestro", puede darse cuenta no sólo el porqué la causa estuvo parada durante varios años, sino también, porqué desde determinado sector del periodismo, al no poder ocultar lo evidente, presentó el caso ligado a "rituales religiosos", omitiendo detalles donde estarían comprometidas personas sino poderosas, con relaciones de poder, debido a las sumas de dinero que se manejaban y a las drogas que supuestamente se utilizaron.
Entre los hechos que se le imputan a una de las procesadas en el caso judicial de corrupción y abuso de menores más resonante de los últimos tiempos, hay uno que llama poderosamente la atención: el hecho de haber entregado a su hijo menor de edad a cambio de dinero, para que tenga relaciones carnales con un sujeto apodado "Hugo" en un departamento ubicado en el Palacio Bergoglio de la ciudad de Paraná; por lo que es de presumir que el tal "Hugo" sea una persona muy influyente o por lo menos con suficiente dinero para poder acceder a una propiedades  de tales de magnitudes.
Este solo hecho -que consta en el expediente judicial y no es un invento propio- sumado a que en la declaraciones testimoniales surge que llegaban paquetes con algo que a uno de los menores le parecía harina pero que según su relato, le adormeció la lengua - estos son los efectos que produce la cocaína- dejan al descubierto, que no se trata solamente de delitos cometidos en la intimidad  sino que se está en presencia de lo que pudo haber sido una gran red de prostitución de menores y de narcotráfico.
El papel cumplido por el publicista del Semanario Análisis y del programa Cuestión de Fondo Mario Furlong, es clave en esta red de prostitución y "narcotráfico encubierto"; ya que de todos los imputados, era el único con libertad de movimiento, con conocimiento de quiénes podrían ser sus potenciales clientes y, al ser Comisario de la Policía, es sabido que no levantaría sospechas. A su vez, según los testimonios de una de las víctimas Furlong era el estratega porque sabía cómo manejarlos a todos, debido a que era policía. Es aquí donde también cabe sospechar que se trataba de una red con implicancias en el poder, ya que a pesar de que las denuncias fueron realizadas en el año 2013, a Furlong siguió ejerciendo su cargo de Comisario General hasta el año 2015, donde fue pasado a retiro obligatorio aunque seguía gozando de sus haberes.
Por otra parte, en casi todos los hechos relatados por los denunciantes, consta de que hubo utilización de drogas legales -posiblemente Valium- para adormecer a los menores o dejarlos "tontos" y así poder abusar sexual y psicológicamente de ellos. El Valium o cualquier droga parecida, son de consumo legal, pero estas deben ser recetadas por un profesional pertinente, así que habrá que investigar quien o quienes proveían de estos fármacos a los implicados en el procesamiento.
Cabe aclarar, que a partir de todas las pruebas aportadas -tanto por la acusación como por la defensa- sumado a los relatos testimoniales, quedó en claro, que estamos ante una red de prostitución y abusos de menores, ya sea para fines comerciales o por simple placer personal y que ninguno de los imputados, durante la etapa procesal pudo aportar elementos suficientes para "crear un estado de certeza negativa", es decir, que no pudieron demostrar que los denunciantes mientan o que ellos no tuvieron nada que ver.