Pecios


Ramiro Pereira-.

Cierto sur me adormece
cada tanto
en sus guirnaldas
y enarbola
una metáfora de blancas caridades.

Un aroma solícito que extiende
delicados muros venturosos
desde aquella pretérita casona,
colina diáfana que evoca una sombra.

Persigo la sombra en la palabra
y encuentro los pecios esparcidos
de mi deriva… y alcanzo
a reflotar la colina, ya escardado.

Y adormezco los instantes bienvenidos
y milito la enarbolada flama
mirando hacia el poniente
de mi cornisa aguda.