El pulso


Ramiro Pereira-.

Bello el verde de tu colina
piedra vieja, transcurre la mirada
sobre la superficie de luz
y abro la puerta..

hecha de borbotones insinuados
adivinados mientras pulso
la palabra que surge,
ora diáfana ora atribulada.

¿Y dónde están las cosas que estaban
esperando siempre el paso del pulsador?
Siguen estando, mas mutan
imperceptibles, sobre lo mágico que se vuelve.

La charca blanca abruma al Arthur
y exploro la madera enlatada que porta los trazos,
mientras algo rueda
y basculo en el silencio.