"Lock out" político contra la Municipalidad de Paraná


Pablo Mori-. En una medida sin  precedentes, el gremio municipal decidió un paro por tiempo indeterminado, a menos de dos meses que finalice la actual gestión. La medida de fuerza se da en el marco de la terrible situación financiera en la que se encuentra el municipio
Muchos lo saben, pero son pocos lo que se atreven a decirlo. La mayoría de los contratos en la municipalidad de Paraná, responden a la devolución de favores políticos. Esta situación -que se pensaba que iba a dejar de ocurrir cuando cambió la conducción en el gremio municipal- no es nueva. Esta manera de devolver determinados favores por parte de los intendentes de turno, se repite a medida que pasan los gobierno, y, con excepción de la ex intendenta Blanca Osuna que resolvió intervenir el gremio- los trabajadores municipales se convirtieron en una especie de "arma" de presión y de negociación política. Por eso, aunque es inaudito,  no es para sorprenderse, que la medida de fuerza anunciada por el gremio, sea una clara jugada de lock out.
El lockout (literalmente "cerrar y dejar fuera") es ejercido siempre por las patronales y en perjuicio de los trabajadores. En el caso de la municipalidad de Paraná, es llamativo que la conducción gremial decida realizar esta "retención de servicios" a tampoco tiempo del recambio institucional, máxime si se toma en cuenta, que durante los cuatro año de gestión Varisco, el mayor gremio municipal se quedó en silencio, y sólo se veían medidas de fuerza impulsadas por los municipales enrolados en la ATE. Es el mismo gremio, que hizo -y aún hace- silencio, ante el supuesto manejo del "Tavi" Celis de una de las Unidades Municipales.
El paro municipal, entonces, más que responder a demandas -legitimas muchas de ellas- responde a una orden política impulsada por el peronismo, que no solo se negó a votar la emergencia económica, sino que aún, no ha dejado en claro cuales van a ser las políticas públicas que impulsará en los próximos cuatro años que le toquen administrar la municipalidad de la capital entrerriana. Las declaraciones del secretario general de SUOYEM a una radio local demuestran esta tesis: este dirigente sindical, sostiene que desde el gremio vienen advirtiendo de la actual situación, desde junio; casualmente el mismo mes, en el que se realizaban las elecciones a nivel provincial.
El "lock out" político llevado adelante por el gremio municipal, se suma a los intentos del intendente peronista electo, que ganó la elección por escaso margen y favorecido por el apoyo a Bordet -es decir que no son votos propios-  y que al no tener propuestas concretas para desarrollar durante su mandato, intenta judicializar el conflicto denunciando a Varisco, cuando la actual situación financiera no es algo que responda a cuestiones locales sino que el Presupuesto votado en el 2018 para este año en curso establecía un índice de inflación que debido a la situación nacional, desbordo todo, es decir, que  no es una cuestión de la municipalidad de Paraná. De hecho, Paraná no es el único municipio que declaró la emergencia, también lo hizo la ciudad de Concordia, gobernada por el peronismo.