La sobrevaloración del Defensor del Pueblo


Pablo Mori-.  Supuestamente, este año, antes de que termine la gestión de los actuales concejales, debe elegirse a quienes ocuparan el lugar de Defensores Públicos(Titular, Adjunto y de Adultos Mayores) pero, por lo que se ve nadie quiere hacerse cargo de designarlo.

Según su página digital la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Paraná es "una institución independiente del Gobierno, actúa con plena libertad de criterio y autonomía funcional" y su "objetivo consiste en defender, proteger y promover los derechos humanos, las garantías e intereses individuales, colectivos y difusos de los habitantes de la ciudad de Paraná".
De acuerdo a lo actuado es más que evidente que estamos ante una sobrevaloración de un cargo que no sirve para absolutamente nada: y los distintos conflictos suscitados con los servicios públicos de la ciudad(transporte público, tracción a sangre, recolección de residuos) así lo demuestran. Por más que los periodistas patrulleros vividores de la pauta oficial, por orden de quien ahora está pagando las publicidades -nuestra Violencia Rivas Municipal- la presidenta del Consejo Deliberante informen sobre la importancia y sobre la cantidad de candidatos a ocupar este cargo, la Defensoría, a excepción del trabajo llevado adelante por el Centro de Mediación, es un órgano absolutamente incompetente, sobre valorado e inútil, en una ciudad que cada vez brinda menos y peores servicios.
En principio, la Defensoría esta plagada de vicios ya que depende demasiado de los partidos políticos, que son los que los eligen y lo controlan. En teoría los defensores del pueblo son independientes y los políticos deben respetar su independencia a la hora de defender a los humildes de los abusos e injusticias de las administraciones, pero esa independencia es inexistente y los defensores están, vergonzosamente, bajo estricto control de los políticos. Nunca se ha escuchado desde que se creo el cargo, a un Defensor del Pueblo, criticar a la gestión gobernante, con la sola excepción del actual Defensor Adjunto -devenido en titular- que lo hace porque pretende ser re electo en el cargo.
Está tan de adorno y tan manipulada la elección del Defensor que ni los mismos postulantes, a excepción de algunos casos, se atrevieron a responder a Noticias Entre Ríos sobre sus postulación y sus propuestas.
A su vez, es un órgano meramente consultivo, al que no le hacen ningún tipo de caso, es mas los partidos políticos  mandan y colocan a sus adlateres, para que sea una institución vigilada y no se salga del guión que ellos mismos escriben. Es por eso, que ahora el PJ no quiere que se elija antes de ellos asumir la gestión, ya que buscan que quien sea electo responda a sus intereses partidarios.
Es necesario, si realmente se quiere cumplir con la misión de la Defensoría entender que el o la defensora debe ser de la sociedad civil y no un político en pleno uso de sus funciones o que se le termina un mandato y quiere empezar en otro lado. Es momento de que los concejales escuchen a los vecinos y haya un consenso entre ellos, el poder que sale y el que entra, y los que se están postulando deben buscar ese consenso y no solamente anotarse para hacer un poco de ruido y no quedarse afuera. Hay que terminar con la lógica de que la Defensoría sea un lugar ocupado por quién representa un acuerdo político -acuerdo que actualmente no existe y por eso quieren patear la votación para más adelante- y sea un lugar para que un tercero en discordia lleve adelante su trabajo como corresponde y como lo manda la Constitución