La huerta escolar vs las fumigaciones


Daniela Sanchez-. En Entre Ríos, la justicia provincial fallo a favor del gobierno y de los grandes sojeros permitiendo las fumigaciones cerca de las escuelas. Ante este tipo de práctica agropecuaria, se visibilizan otras alternativas de producción, como por ejemplo, las huertas escolares.

El Superior Tribunal de Justicia declaró de forma unánime que el Decreto 2.239/19 del gobernador Gustavo Bordet es constitucional y de ese modo habilitó las fumigaciones aéreas y terrestres a distancias menores a las que había dispuesto en su momento la propia Justicia. Este año, se modificó en forma express nuestra ley de Procedimientos constitucionales que regula el proceso del amparo a pedido de la mesa de enlace provincial para cambiar el tribunal que debía expedirse y asegurarse una sentencia favorable.
Con esta maniobra, el gobierno de Gustavo Bordet finalmente logró achicar las distancias de protección a 100 metros terrestres que se cuentan a partir de la cortina forestal que está obligada a implantar la provincia alrededor de cada escuela rural y redujo a 500 metros aéreos las pulverizaciones con agroquímicos .  Además, el STJ exhortó al Poder Legislativo a que se resuelva  el vacío legal que existe sobre regulación de aplicación de agrotóxicos en torno a las escuelas rurales.
Frente a esta realidad  es bueno poder explorar otras formas de producción agropecuaria, que no solo sean rentables, sino sobre todo saludables. En este sentido, el desarrollo de prácticas escolares que apunten a desarrollar huertas escolares es una opción viable.
La intención de estas iniciativas sería entender a la educación como la forma de comprender la vida y aprender a vivirla de la mejor manera posible, pero no solos, sino en comunidad. No sólo es el ser humano quien hace las cosas, también lo hace el suelo que es un organismo vivo, que son los microbios, que son las plantas, los animales, es decir, toda la unidad biológica y ambiental la que nos permite vivir cada vez mejor. Cuando los niños se ensucian las uñas con la tierra es cuando percibimos la pertinencia y la relevancia de los aprendizajes, y vamos construyendo aprendizajes que verdaderamente son valederos para la vida. El proyecto de huerta no es solamente plantar una plantita sino que es aprender a vivir-
Es importante poder desarrollar un  programa de la Huerta Escolar en la provincia de Entre Ríos, de manera integral, vinculándose al currículum escolar e integrándose a las otras áreas del aprendizaje, ya que la huerta  se vuelve un laboratorio para el aprendizaje de matemáticas, ciencias naturales, literatura, geometría, de manera vivencial, lo que significa un aprendizaje significativo para la niñez.
Pero además, la huerta nos permite conocer el mundo microbiano, permite relacionarse a los niños y niñas con las bacterias, facilitando de esta forma comprender mejor la interrelación entre los seres humanos y promoviendo el uso adecuado y cuidado de los antibióticos.