Golpismo y represiones en Latinoamérica y en otras regiones


Fernando Adrían Zapata-. Particularmente,durante este año 2019,en gran parte de Latinoamérica y,específicamente,en varios países sudamericanos,han recrudecido el golpismo y la represión,con sangrientos corolarios de numerosas víctimas fatales,ante un reciente período de extendidas y muy masivas huelgas y movilizaciones.

Nicaragua,Haití,Puerto Rico,Venezuela,Bolivia,Perú,Chile y Ecuador,sólo por citar algunos casos muy puntuales y muy renombrados en la prensa continental y mundial,evidencian un panorama muy complejo de regímenes esencialmente liberales y populistas,es decir,de gestiones gubernamentales de diferentes signos ideológico-políticos pero,sin embargo,con una muy fuerte resistencia crítica,por parte de extensos sectores de las mayorías obreras y populares en cada uno de esos países citados.
Algunos analistas políticos atribuyen la injerencia de intereses de potencias mundiales como Estados Unidos,la OTAN Europea, Rusia, China,Irán,Japón,etc,pero,pese a ser cierto que dichas potencias siempre rondan espacios en conflicto buscando "sacar tajadas propias",tal reduccionismo significaría no tener en cuenta,además,los factores autóctonos,las contradicciones locales y las más diversas pujas de poder entre diferentes sectores políticos,sociales y culturales vernáculos.
Quizás,semejante período de luchas colectivas,con características exclusivamente propias,forme parte también de otras luchas masivas y movilizaciones que se vienen sucediendo en otras regiones y bloques continentales como las rebeliones populares en gran parte de la Europa central y oriental (como el caso de Ucrania),de zonas como Medio Oriente (como lols casos de Palestina,Siria,Líbano,Arabia Saudí y el Kurdistán), junto con respuestas insurreccionales y armadas en India, Pakistán,Nepal, Camboya y otras partes de Indochina (todo eso,en Asia) y,además,en el centro y el norte de África (en países como Marruecos,Egipto,Túnez,y Sudán y el Congo).
Lo más probable es que se corresponda con una urgente necesidad de recambio en la dirección de los procesos de masas,en acciones de mayorías trabajadoras,democráticas y populares que ya no se sienten ni representadas ni contenidas con gobiernos y con regímenes de tendencia autoritaria,sea localista o pro-imperial,sea de neoliberalismo explotador o de populismo demagógico,corrupto y corporativo.
Tal situación,lamentable pero evidentemente,sigue dejando postergadas y marginadas a las clases productivas,de antaño usadas y abusadas por burocracias y por mandatos de muy variado signo pero de casi misma explotación,usura y despotismo.
Para quienes nos identificamos con idearios de unidad y de emancipación obrera y socialista,democrática y plural,a escala internacional,es de considerar que,tales movilizaciones,a medida que sigan creciendo y avanzando,derrotando a represores y a explotadores,arrancando justas reivindicaciones,alcanzando mayores espacios de poder real,generando nuevos y más adecuados liderazgos,participando y transformando en la situación material y socio-cultural de sus trabajadores y de sus comunidades,señalarán los rumbos y los horizontes de las nuevas luchas sociales, políticas y culturales por venir.