El populismo demagógico no es ni progresismo ni socialismo


Fernando Adrían Zapata-. Ahora mismo,ya en los finales de este año 2019,se sigue discutiendo tanto en torno a la situación regional sudamericana,se lee,se dice y se escuchan tantas,tantas barbaridades e incoherencias,derivadas de un desconocimiento terrible,que provoca una sensación de embrutecimiento generalizado,sobre el contexto al cual se refiere.

Cuba,Nicaragua,Venezuela,Bolivia,Brasil,Ecuador y un largo etcétera,suelen ser "blancos", muchas veces infundados,de las más disparatadas críticas del golpismo de derecha actual y,también,de las atribuciones más idealizadas por parte de fanáticos populistas que adoran más a una ficción que a los datos objetivos de la realidad.
Nuestra golpeada Argentina,hoy por hoy,tampoco está exenta de esa brutal crisis trazada entre continuadores menemistas,sean los menemistas kirchneristas o los menemistas macristas,
dando lugar a ese "cara y ceca de la misma moneda" que resultan ser las dos variantes de un mismo proceso político derivado de décadas de atraso,corrupción,represión,pobreza e inequidad crecientes como lo fue,y aún lo sigue siendo,el menemismo.
El desviacionismo de un proceso de masas latinoamericanas que,inicialmente,se proclamó "socialista" pero que,luego,poco a poco,fue abandonando ese rumbo supuestamente "socialista", ...encayó,finalmente,en esa enorme crisis económica y política en la cual caen,inevitable e inexorablemente,los regímenes populistas,verticalistas,rígidos,burocráticos y de lamentable tendencia personalista y caudillista.
La falsa opción entre neoliberales y populistas es,actualmente,una falacia,una antinomia que no logra resolver los acuciantes problemas que sufren las mayorías laboriosas,democráticas y obrero-populares en gran parte de nuestro continente y,específicamente,en nuestra región sudamericana.
Y,a pesar de que las potencias imperiales como Estados Unidos,la Otán Europea,Rusia,China y Japón sobrevuelan la región en pos de sus propios intereses de influencia y de dominación, será la correlación de fuerzas que atraviesen nuestros hermanos trabajadores autóctonos el factor clave que deba y/o pueda incidir en este nuevo período,al momento de plantear e impulsar reivindicaciones,centrales y necesarias,para el beneficio de nuestros países y de nuestros pueblos latinoamericanos.
Gran parte del rol que cumplirán las más variadas y más diversas expresiones políticas y socio-culturales,genuinamente socialistas y verdaderamente progresistas,provenientes de dichas mayorías laboriosas,democráticas y obrero-populares deberá asumir tan compleja situación y buscar crear una instancia aglutinadora que sume y que convoque voluntades y que genere ideas y propuestas viables,reales y concretas para,así,superar semejante desgaste y atraso,semejante inequidad y tan dolorosa falta de oportunidades.