Y la banda rusa sigue tocando




Lucas Carrasco-. No son buenos tiempos para la democracia.



Putin, el autócrata ruso, sostiene, con bastante credibilidad, que ha logrado crear armas tan sofisticadas que pueden vencer los escudos balísticos de los países de la OTAN que rodean sus fronteras, las más grandes del mundo. Serían armas supersónicas, llamadas así por la velocidad y por no seguir el curso balístico de un misil común, del tipo para el que se prepararon los escudos misilísticos en los países enfrentados estratégicamente con Rusia, incluido Estados Unidos.
Ésto, así como suena, puede parece propaganda bélica, chamuyo. Aunque son muchos los estudiosos de la geopolítica que lo toman muy en serio. Muy.
Sea o no así, Rusia ingresó a un campo de batalla por fuera de su "ámbito de influencia" de las ex repúblicas soviéticas por primera vez en Siria. El asunto cobra relevancia porque Estados Unidos se retiró del campo de batalla sin conseguir sus objetivos militares y políticos, es decir, tras una derrota. Aunque en términos militare y mirando el planeta entero, no es técnicamente una derrota porque sus contendientes no ganaron estratégicamente, sino que es un repliegue de "defensa estratégica".
A Rusia, le quedó el liderazgo militar no solo para defender al monarca sirio sino, sobre todo, para liderar a Turquía e Irán, dos potencias regionales y desde ahí incidir en la guerra más larga en toda la historia de EEUU, que es la de Afganistán y en el pantano militar que es Irak.
Lo que, a fin de cuentas, le da más poder en la OPEC, la Organización de Países Petroleros que compite con la OTAN en el manejo de lo que los neoliberales llamarían fundamentals económicos.

Por otro carril, Rusia firmó un acuerdo con China para que incluso el comercio entre ambos ya pactado anterior a este acuerdo, se pague con monedas de ambos países, el Rublo y el Yuan, respectivamente. China es quien más posee bonos del Tesoro de Estados Unidos, que en los hechos es lo que sostiene el dólar, porque el patrón oro quizás, solo quizás, respalde el dinero físico, pero no la masa monetaria del dólar (la masa monetaria es el dinero físico más el dinero bancario y financiero).
La debilidad demostrada por Estados Unidos en el intento de derrocar al gobierno militar de Venezuela, e da el condimento que cierra la ecuación: la CIA se compró el verso de que varios generales de tropas bolivarianas se revelarían y darían un golpe de estado. Finalmente, eran generales sin tropas a cargo (curiosidades del bolivarianismo: soborna a las fuerzas armadas con cargos ficticios) y muchos menos de los que esperaban.
¿Fue el SEBIN -la factoría de torturas supuestamente izquierdistas y policía secreta del régimen, el autor de una jugada de ajedrez fantástica para dejar a Guidó como un delirante que divida aún más a la oposición? Difícilmente. Y con los Castro desactivados, la movida huele a Putin, que fue un agente de la KGB, la temible policía política del comunismo. 

Del destartalado ejército soviético pos derrumbe de la dictadura comunista, a la transición de Yeltsin y la asunción del mando de Putin, el cambio ha sido radical. Rusia, de hecho, sigue invadiendo una parte de Ucrania -Crimea- que quería formar parte de la Unión Europea. El gas, el petróleo y el poderío militar disuadieron a la OTAN de una defensa militar. Se la comieron. Y ahora miran desde afuera el conflicto en Siria.

No son buenos tiempos para la democracia.