Sobre mentecatos y cabezas de chorlitos



Lucas Carrasco-. L'âge de la mort de l'insulte

Así como Les Fernández no hablan le lengue del Ministerie de la Posverded, cuando éramos niños y éramos crueles como cualquier niño, no nos insultábamos con "mentecato", insulto tan popular en la revista Condorito, ni llamábamos a ningun bobo "cabeza de chorlito" como en Brigada A (que era una especie de Los Simuladores, pero copiada de Misión Imposible, la serie de los 60, en cuyos primeros capítulos no había cintas que se autodestruyan, pues no había cintas) y MacGyver (copiada de...ahora salió una remake, malísima, como cabía esperar por el solo hecho de que sus fans ya somos personas adultas). No hay una linealidad en la comunicación.


Es una pena que esa palabra no esté de moda. Porque estamos rodeados de mentecatos. La palabra tiene su origen en el Latín, mente captus y es el participio de capere. Mente capere. Capere quiere decir en Latín algo así -para este caso- como privado de. Como si el mentecato estuviera privado de mente. Pero en la acepción popular, sobre todo en  la vieja Argentina -esa Argentina de dictaduras, censuras y curas y milicos y gauchócratas- era sinónimo de mojigatería, pero en un sentido peyorativo. Con lo cual estaba restringido a ciertos círculos culturales para denostar adversarios muy reales, no como los mentecatos actuales, que por suerte, en la mayoría de los casos te escrachan, te hacen perder el trabajo o te llevan a la Justicia, pero no te asesinan y tiran en una zanja. Aunque claro que hay excepciones que son extremadamente violentas, pero ya no se trata de mentecatos, sino de psicópatas.
En España, donde está de moda la hipersensibilidad y la dictadura semiótica de los polizontes vocacionales casi tanto como en Buenos Aires, aún se usa la expresión "cabeza de chorlito". Antes se usaba más, por eso en los doblajes de las series estadounidenses que veíamos traídas desde España, aparecía siempre esta curiosa forma de insultar.
La expresión viene de un pájaro al que llaman "chorlito" y tiene una cabecita pequeña en relación a su cuerpo. Se aplica como sinónimo de tonto. El chorlito, en el mundo de las aves, tiene "capacidades diferentes": es el pájaro menos inteligente de los más comunes de los pájaros, pero lo combina con otras cualidades, como su velocidad para volar.

La híperinflación de sensibilidades -todes se creen víctimas de alguete, hasta de que otro escriba conjugando bien los verbos- no está renovando, como era habitual, el repertorio de insultos. Incluso, podríamos declarar (en francés, claro está) la era del "posinsulto". Los niños, que al parecer ya no son crueles, se tratarán de usted y los automovilistas, que sí tienen un indulto de clase para insultar, se gritarán en las esquinas "Señor de testículos demasiado grandes" en vez de pelotudo. Es un mundo feliz.