¿Quien está detrás de las operetas judiciales?


Gerardo Pressman-. A inicios de esta semana electoral, se conoció en Entre Ríos la fecha en que se desarrollarán las audiencias del juicio contra el ex gobernador Urribarri. La fecha elegida por la justicia entrerriana, muestra claramente quien esta detrás de las operaciones judiciales contra un sector importante de la política entrerriana
Desde que inicio este año electoral la justicia -tanto la provincial como la nacional- se convirtió en actor clave de la política entrerriana, al procesar a los principales dirigentes políticos de la provincia. Sin embargo, fuera de ese esquema de persecución judicial, impulsada, avalada y difundida por la mayoría de los medios de comunicación -con Daniel Enz a la cabeza- llamativamente quedaron fuera dos nombres importantes: el gobernador Bordet -¿le pasará lo mismo que a su antecesor cuando se quede sin poder?- y el ex gobernador Busti. Ambos tienen en común además de que no son perseguidos políticamente, su buena relación con Alberto Fernandez y el apoyo incondicional de ambos a la ministra de gobierno Rosario Romero.
Si tomamos en cuenta, que tanto la causa en la que se está juzgando a Varisco, la figura de Cambiemos con mejor imagén y con más votos propios en la provincia; y la causa de los contratos del Senado fueron las que ocuparon la mayoría de las tapas de los diarios, podemos ver entonces, como el poder judicial entrerriano, avalado por determinada conducción política, fue dejando fuera de juego a las principales figuras políticas.
La causa de los contratos en el Senado, por ejemplo, involucró a casi todos los dirigentes provinciales del peronismo, aunque, aún no se sabe muy bien porque- dejó afuera al ex gobernador Busti, y no incluyó a Bahl, que casualmente, fue el elegido por Bordet para competir por la intendencia de Paraná, que finalmente gano.
A su vez, en la semana que negociaban los nombres para ocupar las listas de legisladores nacionales, la justicia decide detener "preventivamente"-para luego liberarlo- al cuñado de Urribarri Juan Pablo Aguilera, a la par que liberaba a uno de los implicados en la causa de los contratos a cambio de su declaración como arrepentido, dejando fuera de la rosca al kirchnerismo entrerriano.
Hay que entender que en Entre Ríos, Urribarri es visto, como la mano derecha local de Cristina. Su peso simbólico en la boleta de legisladores nacionales hubiera cambiado el eje del debate electoral, minimizando los estragos del gobierno de Macri para centrarlos en el eje que quiere Cambiemos: la corrupción.
Pero las elecciones pasaron y el Frente de Todos ganó caminando las elecciones, y seguramente, ese resultado se repetirá el 27 de octubre. Y o casualidad, nuevamente la justicia entrerriana movió sus hilos, dejando con escaso margen a Urribarri para intentar negociar algún lugar en el próximo gabinete nacional, que era una de las posibilidades que se venía analizando desde el micro mundo de la política, sobre todo, a partir de los tweets de Alberto donde avisaba que sin dudas Urribarri sería parte de su equipo.
Resta por verse, hasta que punto tanto Cristina como Alberto demuestran su lealtad a quienes lo acompañaron -incluso hasta en la puerta de los tribunales- y si convocan o no para ocupar cargos en su gobierno a quienes demostraron siempre su condición de k en la provincia de Entre Ríos.