Me siento un dinosaurio



Lucas Carrasco-. Resulta que en un velorio perdí el teléfono celular. En su momento, no me importó mucho porque estaba conmovido por la repentina partida de un amigo. Pasaron los días y empecé a notar que tenía más tiempo, menos obligaciones y menos preocupaciones. Pero no tenía problemas laborales, la relación con mis amigos (los reales) era perfecta, lo mismo con mi familia y me quedaban huecos raros de tiempo, como cuando dejo de beber un mes para que el cuerpo se recupere. A propósito, hace poquito cumplí ese mes: es curioso porque casi que coincidió, en parte, con no tener teléfono celular. Y por lo tanto, además del tiempo extra que me da ese mes por no beber ni bajar la productividad al otro día, mis quilombos habían descendido casi un 80% la parte donde volví a beber pero sin teléfono.
Pensé seriamente -como si el tema fuera realmente serio- en no usar más celular. El teléfono fijo ni lo conecté, se lo regalé a mi mamá y creo que no lo pudo usar porque no andaba. Yo tenía teléfono fijo cuando vivía más lejos o en otra ciudad, ahora mi familia vive a pocas manzanas. Entonces, el teléfono fijo solo sirve para que las encuestadoras rompan las pelotas buscando insumos gratis. A propósito: ¿por qué se pagan los focus groups (sí, a los participantes les pagan, por eso no son muy fiables si no se hacen bien) y no a los encuestados, a los que encima, si tienen la buena onda de responder, los tienen 45 minutos para de paso sacarles fangotes de guita a distintos políticos clientes con una misma encuesta, guita que en realidad sale de las cajas negras del Estado? Cajas que financian el Periodismo Patrullero para quejarse de esas cajas. Volvamos a los teléfonos, mejor.

Mi madre, que no usa celular ni sabe encender una computadora, decidió poner internet y teléfono, de una misma empresa. Mi abuela, de 90 años, tiene un celular con tapita. Se lo regaló su hijo, mi tío, que vive en Rosario. Los otros días lo encontré al teléfono y tenía -posta- 360 llamadas perdidas. Creo que no dio resultado, querido tío. Lo curioso es que aún le quedaba un poco de batería. Lo puse a cargar y mi abuela me preguntó qué era eso. Ni me molesté en contestarle y le saqué su tema preferido de conversación, que son los puteríos de sus hermanas y sus maridos y de sus amigas. Ciertamente, están todos muertos pero decírselo a mi abuela no tiene sentido, volvería a tener el mismo dolor y a los cinco minutos se olvidaría y volvería a preguntar por sus hermanas menores. ¿Para qué hacer un duelo cada cinco minutos de gente que murió, en algunos casos, hace más de 40 años?

Cuando ya comenzaba a sentir la presión de no tener teléfono, sobre todo cuando estoy fuera de Paraná y después de haber usado durante años dos teléfonos, uno para mi vida privada y el otro para todo lo demás, cuando ya no me aguantaba nadie, cedí a la presión social, fui a una de las estafadoras seriales que son las empresas oligopólicas de celulares (en realidad, monopólicas, porque usan las mismas antenas, lo cual es sensato, lo insensato es que desde hace 16 años nadie las controle) y me dijeron que ya no venían más con teclas y todo eso. Yo uso el teléfono para hablar. Para todo lo demás, uso la computadora. Porque escribo mucho y no me gusta escribir mal, además de que hay un tema complejo ahí: yo tengo 41 años, después de los 35, los seres humanos empezamos a sentir la edad en las articulaciones. Esto es con independencia del estado físico -el mío no es tan deplorable teniendo en cuenta mis vicios, desde hace un tiempo me divierto haciendo boxeo- y de la salud (yo estoy en perfectas condiciones, nuevamente, a pesar de....porque hago ayuno intermitente, que controla todas las variables que afectan la bebida, el cigarrillo y el etcétera). Las manos tienen músculos. Creo haber leído que ahí se concentran la mayoría de los músculos, pero no estoy seguro.
A los niños en el jardín y primer grado les hacen usar lápices de madera para que se moldeen esos músculos para luego sí usar birome. Lo mismo pasa con el celular. Si uno acostumbra los músculos de las manos a un tipo de teclado, es difícil que luego pueda escribir con agilidad en otro tipo de teclado, por ejemplo, el de la computadora. Esa es la razón por la que no escribo mensajes de texto ni nada en el celular. No sé sacar fotos buenas ni sé filmar y tengo gente que lo hace por mí y lo hace bien. Casi nunca grabo las entrevistas sino que tomo apuntes, así que el celular lo uso para hablar. Pero por whassap, así cuando el otro quiera, lo escucha. Y cuando yo quiera, le contesto. Porque la verdad es que no me gusta hablar por teléfono, así que no lo atiendo. Ni respondo los mensajes, excepto que sea algo importante. Si me mandan emoticones, bloqueo a esa persona inmediatamente.
Es decir, soy un dinosaurio. Y lo sé.