La burocracia sindical



Diego Fernando Saldivia y Fernando Adrián Zapata-. Las burocracias enquistadas frenan y obstruyen a la democracia sindical



A la grave situación económica y política que padece la inmensa mayoría de los trabajadores de Argentina,se le agrega el factor de las burocracias enquistadas desde antaño.
No es una problemática nueva,sino un factor lamentablemente añejo,y muy contraproducente,en la dinámica de las organizaciones gremiales y sindicales del movimiento obrero,a nivel nacional,provincial y municipal.

Se trata de camarillas que lograron acceder a espacios de poder interno en las organizaciones representativas de los trabajadores,en varios casos cumpliendo incialmente con las normativas de los estatutos de las mismas pero,una vez obtenido el poder gremial y sindical,dicho grupo comienza a ejercerlo solamente en su propio beneficio,por sobre las necesidades y las reivindicaciones de sus afiliados.

Esta anomalía,suele derivar en acciones despóticas y autoritarias,ocasionando malestar en la organización,tendiendo a privilegiar a su propio séquito y a desfavorecer y perseguir a disidentes,perjudicando y debilitando la convivencia y la representatividad de la entidad representativa de los trabajadores.
Esto se ha mantenido durante décadas,como una constante,llegando,incluso,a episodios de irrefrenable violencia e inevitable intervención jurídico-legal desde el poder político de turno,con numerosas víctimas mortales y en varias ocasiones.

Las rupturas han sido casi contínuas y no han hecho más que dispersar,diluir y debilitar la fuerza y la capacidad de arraigo y de desarrollo del movimiento obrero en cuanto a las demandas y los planteos formulados desde el seno mismo de la clase trabajadora de nuestro país.
Las sucesivas interrupciones del orden democrático aprovecharon esta problemática para atacar con mayor facilidad a la combatividad de nuestras mayorías laboriosas,mediante la infiltración,la corrupción,la persecución mortal a opositores y el secuestro,la tortura,el asesinato y la desaparición forzosa en esos tiempos de cruda represión antiobrera.

Las burocracias enquistadas frenan y obstruyen a la democracia sindical.
Desde las primeras asociaciones obreras,como la FORA,la COA,la USA,la UGT,pasando por las aún actuales CGT y las CTA,en distitntas magnitudes y con diferentes resoluciones,hubo acontecimientos muy difíciles de afrontar en favor de la democracia sindical argentina.

Además de las centrales sindicales y los partidos políticos,desde finales del siglo XX se agregan los movimientos barriales,las agrupaciones de obreros precarizados, los MTD (movimientos de trabajadores desocupados o "piqueteros"),las empresas recuperadas por sus propios trabajadores,las asambleas populares y territoriales,los movimientos estudiantiles,científicos,técnicos,artísticos e intelectuales,de comunidades nativas,de migrantes,de Derechos Humanos,de género y diversidad sexual,de movimientos eco-ambientalistas,etc;movimientos todos en los cuales también se suma la solidaridad mutua entre la clase trabajadora y las mayorías democráticas y populares.

En tal sentido,la necesidad de democracia sindical es cada vez más cambiante y más perentoria,dado que esto significa generar nuevas direcciones,nuevos espacios de participación y nuevas formas de representación,más adecuadas y más acordes a las nuevas épocas y las respectivas urgencias de la situación laboral y socio-cultural actual.