"Consenso Federal prioriza resolver el hambre"


Fernando Adrián Zapata-. La ocasión de los debates de candidatos nacionales a la presidencia de Argentina,situación atravesada por prédicas,enfoques y perspectivas muy diferenciadas entre sí,permitió que se visualicen,masivamente,no sólo las problemáticas actuales más graves y más acuciantes sino,también,las posibles propuestas a implementar.
La derecha tradicional cuenta con varias fórmulas;Gómez Centurión y Espért son algunos de sus más sombríos ejemplos de intolerancia,de disgregación,de autoritarismo más desembozados,con ciertas resonancias conservaduristas,con nostalgias dictatoriales y,peligrosamente,elitistas y fascistoides.
En cuanto a la predominante y agobiante,alienante y mal llamada "grieta",tanto el menemismo kirchnerista,como así también el menemismo macrista,escamotean y estriban "camaleónicamente" en un centrismo ideológico que resulta vergonzozamente oportunista,ora más liberaloide,ora más populista pero,ambas fórmulas son,evidentemente,muy,muy similares entre sí: son dos rotundos fracasos,manchados con demagogia y corrupción,alternándose entre sí.
La izquierda tradicional se encarna en Del Caño y su trotskismo atomizante,reseco,sectario,cerrado y,también,disgregador y excluyente ante otras posibles alternativas que serían más abarcativas y más enriquecedoras,más representativas y más fructíferas para las izquierdas y el progresismo en general.
Tan sólo el progresismo centro-centroizquierda de Roberto Lavagna,para estos comicios de 2019,logra motivarme y resultarme una vía amplia y democratizante,realista y propositiva,integradora y pluralista,heterogénea y federalista: coexisten y conviven socialistas,peronistas,radicales y progresistas en general,de muy diversas corrientes,fuentes y extracciones,de muy distintas pertenencias y de muy variadas experiencias partidarias, frentistas, sindicales, cooperativistas, movimientistas, territorialistas, intelectuales,etc.
Las figuras presidenciables de Lavagna y de Urtubey,mediante la publicación de su programa electoral y de sus acciones tendientes a la búsqueda de acuerdos comunes con muy diversos actores sociales,evidencian la urgencia por priorizar resolver la pobreza,el hambre y la exclusión,en plena crisis económica y social.
Esto se materializó recientemente: Consenso Federal fue uno de los frentes políticos que más impulsó y bregó por instalar e implementar la Emergencia Alimentaria,llegando a proponer,inclusive,la postergación de los comicios si así fuese necesario,con tal de acelerar acciones concretas para atender la impostergable situación de hambre,de pobreza y de exclusión,a nivel nacional.
El hambre,la pobreza y la exclusión,desde que yo recuerdo,a mis actuales 44 años,son las brutales condiciones impuestas a millones de hermanos humildes,habitantes de los campos y de las ciudades,trabajadores ocupados,sub-ocupados y desocupados,de las mayorías obreras,democráticas y populares,de todas las edades y de muy heterogénea diversidad socio-cultural,en nuestro enormemente rico país y de nuestro tan empobrecido Pueblo.
Reflexionando y escribiendo las líneas de este texto desde Concordia,Entre Ríos,Argentina,año 2019,desde una de las ciudades más castigadas por el sistema imperante en Argentina,puedo afirmar que,la pobreza,el hambre y la exclusión no son meras palabras angustiosas.
El hambre,la pobreza y la exclusión son la primera violación a los Derechos Humanos,tal como muy bien señaló el economista y candidato presidencial Roberto Lavagna.
El hambre,la pobreza y la exclusión son,a su vez,un desafío crucial,para lograr un progreso genuino y sustentable con justicia y equidad;para alcanzar un desarrollo productivo con igualdad social.
Porque,tal como sostenemos los socialistas y los progresistas en general: "Sin igualdad social,no hay ninguna libertad"