La otra versión sobre mi condena




Lucas Carrasco-. En Noviembre de 2016 me enteré, por una radio paranaense, que me denunciaron por abuso sexual. Me condenaron en setiembre de 2019 en primera instancia.



La denuncia decía que yo había abusado de 4 chicas entre los años 2011 y 2013, todas kirchneristas (en el año 2013, yo hice fuertes críticas al kirchnerismo y me alejé). Los abusos se cometieron en una casa de Palermo, cuya dirección proporcionaron y ocurrieron en una fecha que no pudieron recordar.
La denuncia fue rechazada porque los hechos descritos por las denunciantes no constituían ningún delito. La volvieron a presentar modificando los hechos, pero la denuncia fue nuevamente rechazada por falta de delito.
Entonces, armaron una campaña en sitios marginales y hasta delirantes del kirchnerismo periférico donde contaban una tercera versión, ésta sí incluía delitos, y abrieron un mail que jamás presentaron a la justicia para que en ese mail alguien me denuncie de los hechos que ya me adjudicaban. Página 12 llegó a publicar el mail buscando que alguien diga que cometí esos delitos.
Rápidamente, Clarín, con foto mía en 678, tomó el tema y aumentó las denuncias a 60 y pico, basándose en lo que le decían estas chicas que decían que decía el mail que jamás mostraron. Todo era una absoluta mentira. Pero ahí no quedaba otra que darle cauce a la denuncia real del grupo de Facebook "Contra Lucas Carrasco", dado que salió en los medios. Fui a indagatoria, acepté hablar y responder preguntas (grave error) y dije el día exacto, la hora y el mes de cada caso. Y aclaré que 2 de los 4 sucedieron en otro departamento donde yo vivía, pues me había mudado. En el 4 caso, dije no recordar (era cierto, la chica había mentido que me conocía y nunca me había visto en persona).
El juez dictó la falta de mérito, que en estos casos, donde de facto se invierte la carga de la prueba, es una absolución. Más por el tiempo que había pasado. La querella apeló, mi abogado de entonces no fue a la audiencia y me procesaron por el caso de Sofía Otero.
Luego de un par de años, las otras causas terminaron en absolución y nadie nunca me llamó de ningún medio para preguntarme qué opinaba de ese coro de chicas que mintieron por todos los medios algo que la justicia probó que era mentira.
En un caso, porque la chica me seguía escribiendo, pidiéndome plata para bajar la denuncia. En el otro, porque no tuvo el agrado de conocerme y llegaron dos casos a juicio. En uno fui absuelto por falta de delito (me objetó que la eché de mi casa en un horario donde no había colectivos: SÍ, ÉSE FUE EL ABUSO SEXUAL) y en el caso de Sofía Otero, aunque nunca más la volví a ver, presenté 3 años de conversaciones posteriores a verla.
Una chica, que declaró la verdad en el juicio, me dijo que Otero me quería conocer. Esta chica había tenido relaciones sexuales conmigo y me había presentado a varias compañeras de La Cámpora con las que tuve sexo consentido. Otero mintió diciendo que me conoció en un bar, mostré las conversaciones de chat sobre cómo fue el conocimiento y cómo acordamos tener sexo (yo fui al grano, nada de seducción. Sí, soy un asco, pero no un violador). En una, pasado un año del supuesto abuso, me invitó al cumpleaños. En otra, a salir un viernes. En ambas dije que no. En otras yo quise volverla a ver y me contestaba "no, Lukitas, ahora ya mismo no puedo" y en el 2013 me trató de traidor irme del kirchnerismo  orgánico donde nunca estuve: jamás integré La Cámpora y sí fui simpatizante kirchnerista, periodista militante y por eso salió en todos los medios con fotos donde yo no estaba en TN o canal 26 o canal Metro o cualquier otro canal donde hubiera estado o trabajado sino en 678, Infobae o Duro de Domar.
La denuncia de Otero dice que tuvo sexo consentido conmigo, que luego la penetré analmente sin su consentimiento y que luego la relación sexual fue oral y siguió, con su consentimiento. Y que se dio cuenta, se "autopercibió" violada cuando leyó el relato de una de las chicas que mintió en Facebook y armó el grupo. Entre otras mentiras, está lo de la edad: se presentaban como menores. Otero tenía 22 años y la otra, a quien no quiero nombrar porque para mí es asunto acabado, dijo que tenía 17. Tenía 19.
No pienso hacer juicio a nadie de los que me denunciaron falsamente.
Fui condenado en el caso Otero en primera instancia por una jueza -no hubo tribunal- a nueve años de prisión, que es lo que pidió la querella (el fiscal pidió 7)  y ahora en estos días, presentaré la apelación y lucharé todo lo posible porque se haga justicia. Mientras tanto, merezco ser tratado como inocente hasta que haya condena firme. Si la hay. Que no creo.