Las fronteras de la cordura

M. Faure-. Empezamos hoy una serie que he denominado "Las fronteras de la cordura". Luego de realizar una especialización en Salud Comunitaria, trato de acercarme al problema de la locura y sus abordajes. En este caso, el libro de referencia es Las locas somos cuerdas de la Dra. Emma Violeta Chauvy Barolín, donde cuenta su derrotero por hospitales y clínicas de salud mental y las posibilidades que se abren en esta problemática, rompiendo el paradigma hegemónico impuesto por la Medicina occidental y los laboratorios farmacéuticos.

Para comenzar esta serie de entregas, comenzamos con el prólogo de la Licenciada en Psicología, Evangelina Lound Bazterrica.



"Cuando se me propuso la idea de realizar este escrito, lo primero que se me vino a la mente fue una pregunta: ¿Cómo describir a Emma Chauvy y su obra, en medio de tanta complejidad y simpleza a la vez?

Les cuento que dicha autora fue mi paciente en Psicoterapia durante un año. Las primeras sesiones, detrás de una coraza de protección frente al mundo exterior y una aparente frialdad, pero con el correr de los días, tuve la suerte de conocer a una bella persona, “sensible, afectuosa y compasiva”. No estaba ante “un enfermo”, un psicótico, sino frente a un “ser humano”. Un ser humano con notable empatía por los demás, la naturaleza y, por la vida misma.

En este libro lo podrán percibir claramente, derribar los mitos de lo que es un paciente psiquiátrico. Desterrar el concepto del típico “loco” que ronda en el imaginario social, y poder conocer “personas” como cualquiera de nosotros, con problemas más o menos graves, con más o menos herramientas psíquicas para salir adelante.

Encontrarán algunos capítulos cubiertos de sensibilidad y poesía, como así también otros, autobiográficos colmados de profundo dolor interno.

A todo esto me refería al comienzo en cuanto a lo “complejo y simple a la vez”. Detrás de tantas historias de sufrimiento, desde su infancia hasta la adultez, Emma ha sabido reinventarse, convertirse en una persona “resiliente”. Ha salido fortalecida de estas experiencias, pudiendo volcar todo el aprendizaje en hábitos y proyectos positivos, como lo es este libro, que confieso insistí durante
muchas sesiones para que le dé un cierre. Quizás son vestigios de aquella Médica rural, que abocó largos años al servicio de los demás, por encima de su familia e incluso de sí misma. Postergarse no siempre es una buena opción, aunque sea la forma más fácil de evadir nuestros problemas, antes que sentarnos a preguntar ¿cómo nos sentimos con lo que nos pasa en la vida? ¿Qué estamos haciendo con ella? ¿Somos felices?

Finalmente deseo destacar los capítulos que aluden al sentir de un paciente psiquiátrico sobre todo en momentos de crisis, como ser; “El paciente”, “Contención”, entre otros, como así también los que reflejan la mirada de la autora desde su formación en Medicina".