La plancha



Osvaldo Quinteros-. Por qué todos los partidos entrerrianos hacen la plancha para las elecciones presidenciales.



Para que en estas elecciones nacionales donde no se eligen cargos provinciales, se movilice cada aparato político de la provincia, necesitan tener la expectativa de conseguir bancas nacionales. Todo indica que, sea cual sea la diferencia que Alberto le saque a Macri y Pichetto, quedará un senador y un diputado nacional para el PRO, un diputado nacional para la UCR, dos diputados nacionales para el peronismo (uno K, otro de derecha) y dos senadores nacionales (nuevamente, uno K, otro de derecha).

Con un Macri que no quiere pisar la capital entrerriana para no mostrarse con quien cree que es el apestado, Sergio Varisco, cuando en realidad el apestado es él, Cambiemos Sucursal Entre Ríos ya está disuelto desde el momento en que compitieron en las PASO el presidente de la UCR provincial y la lista armada a billetazos por Rogelio Frigerio.

Este proceso de extinción de Cambiemos, la debacle económica y la indiferencia radical, no alcanzan para que Alfredo De Ángelli, que tiene la inteligencia de esconderse, pierda su banca en manos de los siempre oportunistas socialistas, esta vez acompañando al ex kirchnerista Lavagna y el Opus Dei Juan Manuel Urtubey. La ideología del Partido Socialista no es para analizarla desde la Ciencia Política, sino para un Congreso de Psiquiatría.

Sin necesidad de hacer campaña, y sin hacerla, el peronismo entrerriano aspira a que Alberto Fernández y Cristina Kirchner saquen menos votos que los que sacó Bordet. Aunque jamás lo admitirán en público, éste es el objetivo de la no campaña y la ayuda provincial, incluso, a ciertos intendentes radicales abandonados por el gobierno nacional.

Como si, hacer la plancha, le conviniera a todas as fuerzas políticas entrerrianas. Y probablemente, cada cual desde su lógica e intereses particulares, tengan razón.
El peronismo se juega su relación con Alberto y Cristina, después que Bordet apoyara a Urtubey y Macri. El radicalismo sabe que saca un legislador para la Cámara de Diputados sí o sí y que la candidata a senadora, detrás del empresario rural semianalfabeto, no tiene chances de entrar. De Ángelli y todo el PRO buscan salvar las bancas, para luego pasarse al gobierno peronista con la excusa de que así conseguirán demandas "para el sector" o sea los más ricos.
Los socialistas prefieren no gastar el dinero de Techint y Barrionuevo para una campaña inútil, donde no podrán colar ningún legislador nacional.