Hay que desfrigerizar la UCR


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Pablo Mori-. Al conductor con forma de billetera, Rogelio Frigerio, en el peronismo ya lo hubieran echado a las patadas, por conducir Cambiemos hacia el fracaso y por arriesgar la unidad en pos de salvar su sellito, la franquicia del PRO, que hoy se vende a precio regalado en cualquier librerìa de saldos.

Parece insólito porque lo es. Solamente unos fracasados crónicos como los seguidores de Benedetti pueden tomar en serio a Rogelio Frigerio, el tipo que hizo mierda la UCR de Entre Ríos por incapacidad política, creyendo que con cheques y rebencazos se demostraba un partido centenario que, a nivel provincial, tiene una rica historia federal y de autonomía.

Por supuesto que logró comprar las cúpulas que se dejaron coimear y los dirigentes sin perspectiva, como Sergio Varisco, a quien Frigerio encargó la operación -obviamente, a través de Análisis como corresponde a todo lo que sea operación- de estigmatizarlo como narco. Después solo quedaba que la burocracia jurídica hiciera su tarea, algo que en Entre Ríos jamás había pasado: que un juez, simpatizante de quienes perdieron las elecciones, decida meter preso sin condena a un concejal para que la mayoría del Consejo Deliberante la tenga el partido que perdió las instituciones.
La jugada, motorizada por la viceintendente Etienot, quien se retira deshonrad de la polític después de creer que iba a ser presidente del país por lo menos- era perfecta en los papeles: el PRO daba un golpe de estado municipal, lloverían las pautas publicitarias para los que se sumen a la operación y desde ahí construían la reelección de Etienot, esperando que Benedetti gane la gobernación.  Perfecto. Pero les salió todo mal.
Hoy Varisco debe afrontar un juicio, Etienot fracasó en su intento de ser candidata a cualquier cosa, Frigerio esera exiliarse en EEUU para no afrontar las causas judiciales que lo rodean en el marco del peor gobierno democrático después del de De La Rúa.

La runfla radical que acompañó a Frigerio ya no tiene autoridad moral ni legitimidad interna. Están atontados y sin ganas de hacerle el último favor a Frigerio: trabajar por la reelección de Alfredo De Ángelli, el senador nacional oficialista más inútil que ha tenido Entre Ríos en su historia.
Sin sacarse de encima cuanto antes a la gente de Frigerio, a la UCR le queda un futuro testimonial, que se vaya extinguiendo cada vez más. O tiene una alternativa: que la UCR la conduzcan los que van a elecciones y las ganan.

Con Frigerio y sin Frigerio, el electorado no peronista seguirá estando. Se pueden hacer las cosas mal y seguir siendo testimoniales o se puede volver a ganar con caras revalidadas y a la vez jóvenes y nuevas.