Cambia, todo cambia



Osvaldo Quinteros-. Con los radicales a la deriva, es probable que si Alberto se vuelca a la centroizquierda, tengan que seguir siendo los ordenadores de un polo de centroderecha, ya con el PRO en probable extinción.
La compleja trama económica que heredará el presidente electo, Alberto Fernández, tratado así hasta por la prensa oficialista, lo obliga a frenar cualquier internismo y tratar de hacer convivir en un frente un gran abanico de perfil de centroizquierda aunque más de centro que de izquierda. Con algunas pinceladas de derecha, sobre todo en economía. Pinceladas que no serían una estafa al elector o una "traición" porque las está diciendo en plena campaña. Él, no solo sus economistas las dicen.

Enfrente tendrá una oposición divida y tupacamarizada, no por la eventual ideología que hoy se le inventa a Tupac Amarú, sino por la cruenta imagen de su negra muerte. Fue despedazado a través de caballos atados a sus miembros y murió desangrado. La imagen no es excesiva si se aplica como metáfora de cómo quedará la oposición, con Cambiemos ya finalizado, sin un liderazgo claro y con varios proyectos en danza.
Por ejemplo, el proyecto de Horacio Rodríguez Larreta, quizás el único líder del PRO que quede en pie, es rearmar un peronismo de centroderecha, que era el proyecto original de Macri y nunca funcionó. Ese proyecto tiene dificultades para ampliarse federalmente con el peronismo en el poder.
Por ejemplo, en Entre Ríos, se podrían anotar Juan Domingo Zacarías, diputado electo por la derecha pero de origen peronista (de izquierda). Y algunos pocos menemistas jubilados, como Alasino. Y el grupo de saltimbanquis de Gualeguaychú que lidera Martínez Garbino, que ya no tiene ninguna credibilidad.
El otro proyecto sería el de los radicales disidentes, que se sueñan socialdemócratas pero terminan con De Narváez (como Alfonsín) o Macri. Es el proyecto opositor más viable: reconstruir la centroderecha con  partidos afines de las provincias, evocar algunos rasgos de socialdemocracia republicana y formal y correrse al centroderecha. Es el proyecto que llevó a Macri a la presidencia.
Es el proyecto más viable. Pero tardará años en ser creíble tras el desastre de Macri y la pérdida de la provincia de Buenos Aires y necesitan que Alberto fracase. Es decir, no depende principalmente de ellos mismos. Lo cual en política, es una catástrofe.


Ayudanos a sostener Noticias Entre Ríos (decinos cómo). En lo que puedas aportar, y si querés de manera anónima. Debajo encontrarás un formulario para llenarlo. Desde ya, muchas gracias.