Lo hecho en Entre Ríos fue un espejo de lo que ocurrió a nivel nacional



Alejandro Bauman-. Entiendo, por el conocimiento que uno tiene de la gimnasia electoral -sobre todo en este año con un cronograma electoral tan elongado debido al desdoblamiento en varias provincias- que hay que considerar para el análisis de las PASO nacionales algunas cosas del resultado que arrojó en la provincia de Entre Ríos.

Creo que finalizó con un triunfo -o por lo menos, en este caso, un testeo- respecto a cómo están paradas las fuerzas que están en pugna de cara a la elección general de octubre. Obviamente que nadie puede negar la polarización, que también se vio traducida en la provincia de Entre Ríos- y se fue confirmando, pero con el paso del tiempo va tomando más forma en este sentido.
Claramente la apuesta nacional del Frente de Todos, que es lo que resume un poco el concepto de todes, todos y todas, es lo que marca la salida de esa tercera fuerza que fue gravitante en el año 2015 y que en estas elecciones no estuvo presente. Lo hecho en Entre Ríos fue un espejo de lo que ocurrió a nivel nacional, no con guarismos tan contundentes como los que se confirmaron como tendencia irreversible en las cifras que dieron después de las 10 de la noche del domingo y de que el presidente admitiera una mala elección de Juntos por el Cambio y que hiciera hincapié en que había que trabajar y de que ésta era simplemente una elección más. Me parece que en lo respecta a Entre Ríos hay que tener en cuenta dos o tres cosas que son fundamentales para entender la elección y por qué el electorado provincial -prácticamente el 76% que se acercó a las escuelas a votar-.
Sin duda alguna la primer lectura que hay que hacer sin temor a equivocarse , es que no existe ningún motivo para que los entrerrianos le quiten, o por lo menos no revaliden el voto de confianza que le han dado a Gustavo Bordet -recordemos que el gobernador fue reelecto por casi el 58% de los votos días antes de que se terminara de conformar este Frente de Todos, y además, con algo no menor, de que Entre Ríos fue puesta como ejemplo a nivel nacional de la unidad que se podía lograr. Unidad en la diversidad donde terminan confluyendo sectores del peronismo pejotista, del campo nacional y popular, de Unidad Ciudadana, del Kirchnerismo, pero también renovadores que estaban alineados detrás de la figura de Sergio Massa. Eso genera que esa masa crítica se ponga como ejemplo la provincia de Entre Ríos y es lo que le permite tener una victoria mas holgada al gobernador, victoria prácticamente sin fisuras, sin ningún tipo de atenuantes, en las elecciones de junio, que no solamente fue puesto como ejemplo sino que se termina revalidando en la provincia de Entre Ríos a partir de las listas que se terminan armando y que se presentan a elecciones dentro del Frente de Todos, acompañando la fórmula Fernandez-Fernandez, y termina obteniendo una diferencia en la provincia de 12 puntos sobre las listas que en aquel entonces eran Cambiemos y que ahora son Juntos por el Cambio, nombre que se le impuso a Cambiemos luego de la incorporación de Miguel Ángel Pichetto como compañero de fórmula de Mauricio Macri.



Obviamente, los entrerrianos no encontraron ningún motivo -algunos especulaban con la posibilidad de que la provincialización de la elección de junio no se iba a ver traducida, y que había muchos que elegían a Macri pero que acompañaban a Bordet- esto no ocurrió: nuevamente Gustavo Bordet fue el gran elector. También hay que decirlo sin temor a equivocarse y de pecar de parcialidad. La incorporación de lleno a la campaña del gobernador, acompañando a su hombre de confianza Edgardo Kueider, a Estefanía Cora, Blanca Osuna y Marcelo Casaretto, que fueron la cara visible de la elección le termina dando ese plus, que lo que viene a confirmar la tendencia de que este Frente Todos o Somos Entre Ríos como en algún momento se llamó termina siendo el elegido por los entrerrianos y mas allá de que esta era una elección donde se jugaban intereses nacionales y donde se hacía hincapié en que era una elección hiper presidencial en donde ninguna otra figura, o cualquier figura que lo intentara iba a quedar eclipsada por lo que es la carrera por la presidencia, termina también siendo un respaldo, una base de sustentación de tal vez algo que no quedaba muy claro porque no hay que olvidarse que venimos de un 2015 donde no le fue muy bien a la fórmula del peronismo aquí en Entre Ríos, donde Macri termina ganando por un escaso margen, incluso el acompañamiento que sostuvo Macri a la fórmula que en aquel entonces encabezaba Alfredo de Angeli y que secundaba Juan carlos Lucio Godoy termina obteniendo una diferencia de solo 22 mil votos sobre la fórmula Bordet-Bahl que fue la que finalmente se impuso, obviamente eso en gran parte no sopesaba la figura de estos dos referentes, sino más bien la figura de Mauricio Macri que fue el gran elector en aquella elección.
La diferencia con el 58% que saca Bordet en las elecciones de junio por sobre Cambiemos y la formula de Benedetti-Hein, es lo que le termina dando de alguna u otra manera, la posibilidad al PJ, al peronismo, al justicialismo, de consolidarse en la provincia de Entre Ríos, de amalgamarse en su diversidad. Pero también es lo que termina haciendo que Cambiemos comience a efectuar cuestionamientos, principalmente desde los radicales mas ortodoxos, hacia las figuras del PRO que habían cooptado el armado y habían cobrado notoriedad a partir de solamente usar como mano de obra al radicalismo y no tener en cuenta el peso electoral que tiene el radicalismo por su estructura centenaria y la presencia hasta en el lugar más recóndito de Entre Ríos. Eso hizo eclosión y no permitió que exista una lista única, más allá que claramente los operadores de las mas altas esferas del gobierno nacional bajaron a Entre Ríos como lo han venido haciendo, ya que Entre Ríos es una provincia en la que se interesó mucho el gobierno nacional a través de sus emisarios -de hecho el gobierno nacional tiene muchos funcionarios de primera línea que son entrerrianos- que han bajado permanentemente y han militado por los candidatos oficiales de Juntos por el Cambio.
Estas cuestiones, también fueron mellando la interna que reverdeció a partir de la derrota por más de 20 puntos en las elecciones provinciales que se vió reflejado primero en la lista oficial que se armó, después en el intento de bajar a las otras listas, en las presiones para poder sacar contendientes de la cancha y que exista una sola lista, después el no permitir a quienes no estaban dentro del acuerdo pegar con la fórmula presidencial, todo esto fue debilitando a Cambiemos que ya venía cuestionado de la elección de junio, más allá de que algunos terminaron salvando la ropa, incluso contra lo que significó el poderío de Bordet. No hay nada para despreciar lo que ha sido su papel y de lo que referencian los entrerrianos cuando se habla de Bordet. Lo reconocen incluso, propios y extraños como el gran elector y el conductor de este proceso, con una muy buena relación con Alberto Fernandez, con la gente que lo acompaña, también con la ex presidenta. También, porque no decirlo, ser esa suerte de figura componedora poniendo equilibrio entre dos referentes importantes que tiene el peronismo como son los dos ex gobernadores, Sergio Urribarri y Jorge Busti que también fueron activos.
De todas maneras, estos fueron unas PASO, es una gran encuesta, un térmometro, es una fotografía de la película, pero que obviamente por la metodología que tienen las PASO y por el poco tiempo que hay entre esta elección y la generales una diferencia como la que se planteado en Entre Ríos de 12 puntos de la fórmula Fernandez-Fernandez, sobre la fórmula Macri-Pichetto, creo que hace ya no tener dudas de lo que pueda ocurrir en octubre, por lo menos aquí en la provincia de Entre Ríos y que ha sido una constante a nivel nacional, por eso es que ni siquiera los más optimistas aventuraban una ventaja tan holgada en el conteo del concierto de provincias para la principal fórmula opositora.
También hay que dedicarle un párrafo particular a la ciudad de Paraná, sin desmerecer el resto de los municipios que hicieron una buena elección, mas allá de que la elección de junio no se pudo repetir en puntos porcentuales porque esta era una elección diferente, distinta. Todas las elecciones son distintas, pero esta tiene el condimento de lo nacional que podía eclipsar a cualquier otra cuestión, e incluso -insisto en este concepto- podía llegar a cambiar el resultado, y tal vez en Entre Ríos se estuviera hablando de un resultado mas saludable, mas positivo para el gobierno nacional. Esto no ocurrió porque estaba Gustavo Bordet, porque se pudo armar una lista que tuviera la impronta del gobernador y él mismo se puso la campaña al hombro tratando de apuntalar no solamente las candidaturas de senadores y diputados sino de Alberto Fernandez y Cristina Fernandez. Pero un capitulo especial fue la ciudad de Paraná, donde también hay un intendente electo, que es el vice gobernador de la provincia, que ha trabajado mucho, que no pudo repetir la elección de junio, pero que ha salido airoso, con siete puntos de diferencia para el Frente de Todos, eso revalida un poco lo que ha sido el triunfo de Bahl en las elecciones de hace dos meses. Algunos buscaban en esta elección tratar de mellar quizá la figura de un intendente electo cuando todavía no tiene poder de decisión , pero tratar de antes de asumir, plebiscitarlo, salió airoso también. Tampoco hay que desconocer que el actual intendente Sergio Varisco y su sector, no estuvieron trabajando como suele trabajar el varisquismo en las elecciones, tuvo un acompañamiento pasivo, incluso algunas diferencias que mantenía con la Casa Rosada después de las elecciones, se terminaron de agudizar y quedaron mucho mas expuestas, mucho mas marcadas, el malestar de esa relación que se resquebrajó entre los referentes del PRO, el gobierno nacional y la gestión de Sergio Varisco, que siempre busco referenciarse y dejar sentada su base en una raíz netamente radical. Eso en esta elección se pudo observar, mas allá de que Paraná le había dado un acompañamiento a la figura de Macri en el 2015, pero después de cuatro años en el gobierno, ese respaldo no es tan contundente.
Esta siempre latente, eso de que Entre Ríos es la Ohio argentina, por esa cuestión de que se dice que quien gana el estado de Ohio gana las presidenciales, en Entre Ríos del 83 a la fecha todos los que ganan en Entre Ríos terminan ganando la presidencia. A su vez, Entre Ríos es parte de la región centro que tiene con Córdoba y Santa Fé un fuerte peso electoral. En este sentido, el peso del triunfo de Perotti en Santa Fe es clave también. Yo de hace un tiempo vengo diciendo que Alberto Fernandez es el primer perotista, por eso es importante la ventaja que ha obtenido la fórmula Fernandez.Fernandez en Santa Fé. La elección en Entre Ríos, se ajusta un poco a lo que ha sido esta ola del Frente de Todos a nivel nacional, en esta encuesta, aunque algunos les cueste hablar de encuesta cuando los números no le conviene, lo cierto es que al no utilizarse las PASO para dirimir candidaturas sino para conseguir el piso del 1,5% a nivel nacional, terminan siendo una encuesta "a padrón", una encuesta obligatoria donde uno tiene que decidir, prácticamente anticipando lo que va a ser su voto en octubre. Entre Ríos. de alguna manera así como en el mes de Junio decidió respaldar a Bordet, en esta oportunidad no solo que ha refrendado ese respaldo, sino que no encontró motivos suficientes para poder quitarle el aval al actual gobernador y que continuará gobernando los próximos años y que intenta de alguna que otra manera, y lo entiende así, que la provincia de Entre Ríos necesita una referencia mucho mas amigable, una especie de sintonía fina, con un gobierno nacional que tendrá un acompañamiento a la provincia, mas allá de las limitaciones que genera la dependencia de las provincias con el poder central.

Nosotros leemos ésto: