La plancha de Bordet en las PASO



Osvaldo Quinteros-. La sorpresiva designación de Alberto Fernández desconcertó al macrismo y sus usinas, al punto que desde el Frente de Todos, se entendió este desconcierto como una señal de derrota en el oficialismo. El tiempo demostró que no fue así. Por el contrario, fue una estrategia inteligente.

Con la economía en piloto automático y con el riesgo de que algún suspiro la derribe -suspiro que no necesariamente tiene que provenir de la Argentina- en Juntos por el Cambio, que es Cambiemos más Pichetto, lograron instalar a través de sus usinas y con inteligentes operaciones a través de las encuestas, que la fórmula de Alberto Fernández y Cristina Kirchner estaba arriba de ellos y por lejos, ganando al oficialismo. Así, logró unir a casi todo el campo antikirchnerista detrás de la fórmula del Presidente y su candidato a vice, el fascista de reconocida servidumbre Miguel Ángel Pichetto.
A la par que, supuestamente al arrancar de atrás, se instaló la falsa sensación de que Macri estaba mejorando, subiendo en las encuestas. Cuando en realidad, a través de una inteligente campaña del miedo, logró juntar de sí detrás a casi todo el antikirchnerismo. Lo que no logró juntar, lo vació, tal el caso de Espert, Gómez Centurión y Biondini.

En Entre Ríos, que este año elige senadores nacionales y que por falta de votos, no serán reelectos ningunos de los macristas afiliados al PJ, excepto Alfredo De Àngelli, cuya ficha de afiliación caducó al afiliarse al PRO, las PASO son un misterio. No porque desde gobierno y oposición duden de que ganará el peronismo, sino porque recién un día antes de que llegara el candidato presidencial, la poco atractiva lista de candidatos se puso en modalidad de campaña. Apenas faltaban 10 días para las elecciones. El misterio reside en si la forzada unidad del peronismo logrará acercarse a los impresionantes guarismos de la elección a gobernador. Bordet ganó con el porcentaje más alto desde el regreso a la democracia en Entre Ríos.
A sus voceros, el viajante turístico Gustavo Bordet les decía que según estudios que nunca mostraba, hacer la plancha e irse de vacaciones mejoraba las chances del Frente de Todos, teoría que no se comprobó cuando apoyaba a Urtubey. Y que al largar con todo la campaña 10 antes antes de la elecciones, contradice su propia teoría.

La situación económica es tan calamitosa que el resultado electoral debería parecer cantado. Es posible que el antirepublicano PRO mienta al difundir los números de las PASO y espere que el escrutinio definitivo, el único con validez legal pero que tarda semanas, tenga poca repercusión. 

Mientras tanto, en sus usinas hablan de una supuesta calma económica, revelando así su ideología: quieren un país como el actual, con alta desocupación, alta criminalidad, concentración económica y desigualdad social, desprotección de la vejez, servicios públicos caros, ineficientes y al filo de la ilegalidad empresarial y un largo etcétera que no repetiremos porque el lector conoce y no es la intención de esta nota aburrirlo ni, menos, deprimirse. Pero convengamos que hoy por hoy, hablar de política es bordear la depresión. 

Nosotros leemos ésto: