¿Son las tobilleras electrónicas una solución?



Joakito-. Una persona que cumplía arresto domiciliario con tobillera electrónica salió a robar y nadie se dio cuenta. Las tobilleras electrónicas ¿sirven? ¿Son realmente la solución al hacinamiento carcelario?

Por lo general, cuando se implementan las tobilleras para monitorear los arrestos domiciliarios estas medidas son positivas ya que si una persona, sea por características personales o por las del delito, no puede recuperar la libertad plenamente, el dispositivo sirve como garantía de monitoreo, que controla si se interrumpe o viola el perímetro que se acordó y por lo general en la mayoría de los casos en los que se implementa tiene buenos resultados con márgenes de error mínimos. Pero ya se sabe que un avión que aterriza no es noticia, la noticia es si el avión se estrella, así sea que cae un avión cada 0, 00001% de vuelos normales.



Que un delincuente infrinja el área acordada es un ejemplo de la falencia, pero eso no es problema de la tobillera ya que en el momento en que se aleja de la zona, emite señales que avisan a la Policía, el problema es de la persona que desobedece y no cumple. Pero, estamos en Entre Ríos, es decir, en África con Wifi y los últimos hechos así lo demuestran.
En Entre Ríos, las tobilleras electrónicas se aplicaron según lo dijo el propio Gobernador Bordet junto al Ministro de justicia de la Nación con la "idea de no generar mayor cantidad de reclusos, sino que lo hacemos para mejorar las condiciones de reeducación y reencausamiento de nuestros reclusos porque también hay que cumplir con el precepto constitucional de que las cárceles deben ser sanas y limpias para protección y no para castigo de quien allí están", sin embargo, a mas de dos años de haberse aplicado el sistema de vigilancia asistida, estos anuncios han demostrado ser un fracaso. No se saben cuales son las condiciones en las que se vigila a quienes tienen puesta la tobillera electrónica, tampoco quién es el personal a cargo -si es la policía o el servicio penitenciario- y tal como lo planteo O. Rivarola Salduna, tampoco las cárceles entrerrianas han mejorado, ni en la calidad habitacional como tampoco en el trato hacía los reclusos.

Si se quiere lograr reducir el grado de hacinamiento en el que se encuentra el servicio penitenciario provincial no basta con aplicar a algunos casos las tobilleras electrónicas -recordemos que fueron 100 las tobilleras que adquirió la provincia- ya que esto es solo un parche. De lo que se trata es de pensar una verdadera política criminal del estado, elaborada en forma seria y a largo plazo como también de la misma manera un plan de desarrollo carcelario.
Por otra parte también es imperioso avanzar en una modificación en serio del sistema penal. Si uno indaga sobre la población carcelaria se va a encontrar con que la mayoría de los presos están encerrados sin una condena firme, es más, sin ni siquiera el inicio de un juicio (flaco favor a hecho a disminuir el hacinamiento el negocio de los juicios abreviados).
Si realmente se piensa en mejorar el sistema penitenciario, entonces es necesario que la investigación penal deba realizarse dentro de un tiempo razonable y que los fiscales cumplan con algunos parámetros fundamentales: planeamiento de la investigación, trabajo en equipo (entre fiscales y policías) reducción al mínimo de trámites, la utilización de los medios técnicos, el manejo responsable del concepto de prueba necesaria y el más importante, el respeto absoluto al principio de la dignidad humana. A lo que cabría agregar un menú de penas alternativas a la demagogia punitivista para ciertos delitos.  Bajo estos parámetros, el fiscal podrá lograr una investigación de calidad, en corto tiempo, ya sea para considerar que no existe mérito para continuarla o, por el contrario, para proferir resolución de acusación.
Si se toman los casos provinciales que han mejorado su sistema penitenciario se encuentra con tres cosas que nunca -NUNCA- se hicieron en Entre Ríos: una redistribución adecuada de la población carcelaria; una aceleración en los procesos penales de los presos y un avance en la construcción y remodelación de las cárceles. Así de sencillo.

Nosotros leemos ésto: