La Sociología trucha del periodismo



Osvaldo Quinteros-. La Sociología Trucha se expande en el periodismo, que nos habla de la supuesta existencia de Millenials, solteros, familias partidas por una grieta, centennials, etc. La sociología a la carta puebla el periodismo "serio" de las fake news que dicen combatir.
Si Mengano nació en tal año, se crió en la clase alta de un country y tiene estudios universitarios en una prestigiosa universidad extranjera será igual a Perengano que tuvo déficit nutricional de pequeño, trabajó en el campo en vez de asistir a la escuela y tiene 6 hijos a los que no puede alimentar: ambos, por el año de nacimiento, pertenecen a la "Generación X" o son "Millennials" o algo por el estilo. De la misma manera que si nacieron en el mismo mes pertenecen a un conjunto de características personales definidas por el sistema planetario y el zodíaco. La misma validez tiene el horóscopo que esos supuestos informes sobre las características de los millennials, centennials, etc. Exactamente el mismo grado de rigor: ninguno.
Le están estafando. Pero usted puede leer estas fake news en medios que dicen que van a combatir estas noticias falsas. El caso de La Nación o Clarín, por ejemplo. Aunque el más horrendo es el de Perfil, pues el dueño nunca para de dar lecciones éticas y hasta tiene una insólita "escuela de periodismo" que es una abierta estafa por el solo hecho de editar tantas revistas frívolas y  repletas hasta el hartazgo de Fake News. Para colmo, como bien saben los entrerrianos, estas noticias falsas se replican sin ton ni son en los medios "del interior".

Que en pleno siglo veintiuno aún se crea en estas supercherías es realmente fascinante, aunque es una tarea para psicólogos más que para especialistas en medios (yo no soy ninguna de las dos cosas, sí soy sociólogo).
La estratificación de la sociedad para poder estudiarla es lo que convirtió a la Sociología como tal, lo que le da estatuto científico. Pero las categorías de análisis de chantas, tratan de darle una pátina de ciencia a lo que no la tiene ni por asomo. Sin embargo, proliferan estas categorías, se ponen de moda, se analizan y luego quedan en el triste olvido. En el medio, contribuyeron a lo contrario de lo que se proponían: explicar y entender un segmento de la sociedad.

Los estudios serios sobre lo social se hacen con herramientas multidisciplinarias, validadas por la ciencia, confrontando variables y estudios previos comparativos. Las llamadas "variables duras" como la clase social, la etnia, el género, la religión, pueden tener mayor o menor peso, de acuerdo a lo que se quiera investigar, pero son claves tanto para realizar una encuesta sobre probabilidades de voto como para realizar un estudio de mercado. Inventar herramientas y categorías porque sí, sin fundamento y sin aplicar el resto de las variables, es directamente una chantada.

Resulta paradójico que en plena era del conocimiento, cuando más a mano está el conocimiento y cuando, como nunca en la historia, se pueden acumular una masa enorme de datos sobre las personas (la llamada Big Data) el periodismo supuestamente serio recurra sin ruborizarse a la caracterización ocurrente pero sin ton ni son.
La sociedad informada, que en general no tiene las herramientas conceptuales para defenderse de estos astrólogos y manosantas del periodismo, queda confundida en el peor de los mundos: creyendo que sabe algo que no sabe.
Por eso, además de combatir las Fake News, es tan imperioso combatir la Sociología a la Carta para tener una sociedad democrática informada, con acceso a la información veraz.