La crisis industrial y laboral desmienten el optimismo del gobierno



Ariel Mayo-. “Hay sectores industriales con números desoladores”. Esta frase, extraída de una nota escrita por Marcelo Zlotogwiazda, y publicada por Infobae, habla a las claras de la realidad económica de Argentina. Según lo que cuenta el periodista en la mencionada nota, “las expectativas en materia de producción industrial para lo que resta hasta las elecciones, no son nada auspiciosas”. Menciona también que el INDEC revela que “sólo el 17,1% de los empresarios espera una mayor demanda”. Vale destacar un dato importante aportado por Zlotogwiazda en relación al panorama general de la situación económica. El periodista menciona el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central, del cual se desprende la conclusión de una inflación causada por un aumento de precios que “se mantendrá por encima del 2 por ciento mensual de aquí hasta fin de año”.
Tal como tituló el portal Ambito.com, “la industria se contrajo 6,9% en mayo y acumuló 13 meses de caídas”. Según la mencionada nota, “catorce sectores industriales que releva el INDEC, mostraron una contracción”. Y el dato más importante es que “un 41,7% de los empresarios industriales proyectaron que el nivel de actividad seguirá cayendo hasta el mes de agosto inclusive”. Con lo cual, queda claro que el optimismo del gobierno, está lejos de reflejarse plenamente en los empresarios industriales.
Otra nota del mismo diario señala que “la construcción alcanzó 9 meses consecutivos de bajas”. En ese sentido, según titula el portal Info Gremiales, “la construcción destruyó 3 mil empleos en julio”. Basándose en datos aportados por la Cámara Argentina de la Construcción, de la información se desprende que dicha actividad “cayó al menos un 10% en junio con la pérdida de 3000 empleos”. Esta es una realidad palpable para cualquier persona que esté atenta a las informaciones y noticias mostradas por los portales de noticias del mundo laboral, gremial y sindical. Todos los días hay noticias sobre pymes que sufren alguna crisis, o cierran o despiden trabajadores. Lo mismo sucede con las fábricas y la órbita de la industria. En la mencionada nota se cita el punto de vista de empresas consultadas, las cuales señalan que la “la obra pública no reacciona” y la “obra privada no se recupera”.
El Diario BAE NEGOCIOS, titula que “las fábricas no esperan mejoras”. Citando al INDEC, la nota señala que el 82,9% de los empresarios de la industria manufacturera “considera que el mercado interno disminuirá o permanecerá igual”. El portal señala en otra nota que la caída interanual de la producción industrial tiene que ver con los sectores “sensibles” que “empujaron hacia abajo” por la “golpeada demanda interna”. Lo interesante es que, en este contexto, son los sectores que también manifiestan una acentuada preocupación por el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. El diario menciona que “automotores, textiles y muebles fueron los sectores con peor desempeño”.
Todo este panorama del ámbito industrial se da en el marco, como decíamos más arriba, de una crisis económica que va en paralelo con el optimismo oficial de un gobierno que parece conformarse con algunas leves mejoras en los números así como también el tema dólar. Que parece controlado, aunque no sabemos completamente a qué costo. Se sabe, en realidad. Gran parte del “control” que el gobierno de Macri tiene de la situación cambiaria se basa en un salvavidas de plata enviado por el Fondo Monetario Internacional. Y que, de ganar otro proyecto político las elecciones, se encontrará con esa pesada herencia.
Veamos cómo repercute toda la situación económica en la opinión pública. Aclaramos que la información que hemos desplegado en esta nota es la foto del momento en que se escribió. No parece que vaya a cambiar mucho, de todas maneras. Leemos en el portal El Tribuno que, según un informe privado, “se deteriora la confianza en conseguir trabajo y sube el miedo a perderlo”. Este informe lo realizó la consultora Randstad, quien señaló que “la confianza de los argentinos en encontrar un nuevo empleo marcó un descenso de 2 puntos porcentuales”. Asimismo, según se menciona en la nota, “aumentó el miedo a perder el puesto de trabajo”.

Nosotros leemos ésto: