Cultura y Economía Parte III



Joakito-. Como ya he desarrollado en post anteriores, se suelen pensar a la economía y a la cultura como dos aspectos absolutamente separados, y a su vez, la mayoría de las veces se desconocen los aportes en términos monetarios que se producen a partir de la producción de bienes culturales. Ahora es momento de analizar, las relaciones existentes entre lo que denominamos cultura y el desarrollo económico.

Para empezar se podría sostener que hay determinados usos culturales que apoyan la modernización económica, por ejemplo, la tendencia a una mayor igualdad entre los sexos y sus roles en la sociedad, o premiar los logros educacionales con una alta posición social. Esta relación entre desarrollo económico y cultura, se nota fuertemente si se toman los países islámicos. Muchos de estos países como Indonesia, Turquía o Malasia han tenido un gran crecimiento económico y un profundo cambio cultural en la generación pasada, incluso algunos de estos países figuraron entre las economías del mundo de crecimiento más acelerado y la llamada cultura islámica no ha puesto trabas al crecimiento ni se ha quedado quieta, por el contrario,en el Islam como en otras partes del mundo, la cultura demostró su vitalidad y su capacidad de adaptación a unas circunstancias cambiantes acompañando el desarrollo económico.
Según varios estudios del Banco Mundial, existen innumerables investigaciones en el campo de la economía del comportamiento que han puesto de relieve la importancia del contexto y la cultura en el proceso de la toma de decisiones. Desde este punto de vista, el progreso del desarrollo depende de cambiar no solo los incentivos sino también la mentalidad de las personas, es decir, que el concepto de cultura aparece intrínsecamente relacionado al desarrollo económico. Al respecto, la economista principal del Banco Mundial Karla Hoff sostiene que "todos recurrimos a las narrativas, y la cultura les da forma. Ellas influyen en cómo interpretamos las acciones, cómo pensamos y cómo nos comportamos "
Por su parte, Amartya Sen -premio Nobel de economía- sostiene que la cultura "debe ser considerada en grande, no como un simple medio para alcanzar ciertos fines,sino como su misma base social. No podemos entender la llamada dimensión cultural del desarrollo sin tomar nota de cada uno de estos papeles de la cultura".
El debate sobre la relación entre la cultura y el desarrollo económico no es algo nuevo ya que en 1970 se realizó la Conferencia Intergubernamental sobre los Aspectos Institucionales, Administrativos y Financieros de las Políticas Culturales, celebrada en Venecia y organizada por la UNESCO, donde se sostenía que había que trabajar sobre la noción de “desarrollo cultural” y de la “dimensión cultural del desarrollo”. En esa ocasión se debate por primera vez, acerca de los temas relaciones con la cultura, sus políticas nacionales y las implicaciones del modelo de desarrollo. Esta fue la primera de una serie de reuniones regionales destinadas a poner en marcha un proceso de reflexión sobre cómo podrían integrarse las políticas culturales en las estrategias de desarrollo. El punto de atención comienza a centrarse también por primera vez, no sólo en la educación, sino también en la cultura. En el año 1997 en un informe mundial sobre Cultura y Desarrollo la UNESCO sostenía que "un desarrollo disociados de su contexto humano y cultural es un crecimiento sin alma y que la cultura, por importante que sea como instrumento del desarrollo, no puede ser relegada a una función subsidiaria de simple promotora del crecimiento económico. El papel de la cultura no se reduce a ser un medio para alcanzar fines, sino que constituye la base social de los fines mismos. El desarrollo y la economía forman parte de la cultura de los pueblos”.
Ya entrados en el siglo XXI la Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales de la UNESCO ratificada en París en el año 2005, hace especial hincapié en los temas que vinculan la Cultura y el Desarrollo y específicamente reafirma que la diversidad cultural crea un mundo rico y variado que acrecienta la gama de posibilidades y nutre las capacidades y los valores humanos y que por tanto constituye, uno de los principales motores del desarrollo sostenible de las comunidades, los pueblos y las naciones. El documento destaca especialmente la necesidad de incorporar la cultura como elemento estratégico a las políticas de desarrollo nacionales e internacionales.
En conclusión se puede decir, que todo lo que implica la cultura, los bienes culturales como así también el patrimonio cultural de una sociedad, son indispensables para el desarrollo económico de las sociedades que apunten a disminuir la pobreza y la desigualdad social.

Nosotros leemos ésto: