Campaña austera de plata y de ideas



Osvaldo Quinteros-. La campaña electoral luce austera, sencilla y con debates superfluos, llenos de golpes bajos.
Está claro que al no elegirse nada sustancial en las PASO, la campaña electoral previa a las primarias luce deslucida. Cambiemos, ahora llamado "Juntos por el Cambio" lleva tres boletas a legisladores nacionales en Entre Ríos, pero la que postula a Alfredo De Ángelli para su reelección como Senador Nacional es la única que puede pegar con la dupla Macri-Pichetto. Así, el ruralista se asegura un nuevo mandato tras su deslucido rol en el Senado Nacional. Ganando o perdiendo, De Ángelli, que abogaba por menos estado y más "libertad" a los mercados, seguirá viviendo del Estado. Y viviendo lo más bien, dicho sea de paso.
Por el lado del peronismo, la actividad hasta ahora es escasa. Probablemente, aún queden heridas del cierre de listas y tal vez aún estén digiriendo la nueva fórmula presidencial, con Alberto Fernández a la cabeza. Alberto no tiene el mérito de entusiasmar. Lo cual, paradójicamente, lo transforma en el candidato ideal para esta etapa. En las urnas se verá si el enroque fue o no exitoso. Hasta ahora, lo viene siendo, porque pulverizó la tercera vía.
Es curioso que nadie del Frente de Todos -ex Unidad Ciudadana, ex Frente Para la Victoria- le hable al sector de los radicales desencantados, quienes quedaron huérfanos por la peronización del egocéntrico Lavagna. En Entre Ríos, por mencionar algunos, los varisquistas no quedaron conformes e ideológicamente son más cercanos al alfonsinismo que al delarruismo peronista que propone el PRO. Hay una cantera de votos a explorar. Votos que, por pura lógica matemática se deduce, logró seducir Gustavo Bordet en su camino a la reelección.

En la austeridad de ideas, se colan las campañas sucias, especialmente por parte del macrismo. A la demonización de La Cámpora, usando las tácticas de Bolsonaro, se le agregó un capítulo entrerriano. El principal referente del PRO en Entre Ríos tuvo que soportar un incendio intencional, que ya tiene un detenido, por ahora, no vinculado a la política. Sin embargo, desde el gobierno nacional salieron a decir que fue un atentado político. La UCR entrerriana, otrora digna en sus posiciones republicanas, guardó silencio. El intendente del PRO afectado, sabiendo que mentían, también se refugió en el silencio.
El episodio muestra los límites de la campaña. Limitaciones que son ideológicas e intelectuales. Dignas de su candidato: Alfredo De Ángelli.

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