Vuelve La Tendencia al Peronismo



Gerardo Pressman y Lucas Carrasco-. La durísima derrota de los oficialismos provinciales en Tierra del Fuego y Santa Fe, quiebran la tendencia de que ganan los oficialismos, pero no quiebra la tendencia de que gana el peronismo.

-Vamos a hacer que el lector se informe sobre las elecciones en Madagascar.
-Dale, yo me fijo quién saludó a quién por Twitter.
-Ok, yo me encargo de ver cuáles serían los alineamientos para Argentina.

De las 13 elecciones provinciales, la fenecida Cambiemos ganó una y media: Jujuy, con un triunfo contundente de Gerardo Morales aliado al Frente Renovador y con el peronismo dividido, y las PASO de Mendoza, donde el gobernador preside la UCR nacionalmente y es un duro crítico de Macri. En Mendoza, el peronismo en las PASO hizo una buena elección. Para las elecciones generales, el resultado está abierto, con un buen pronóstico para la UCR.
Hay que agregar que tanto Jujuy como Mendoza, no se plegaron a la estrategia de la Casa Rosada de unificar los comicios con los nacionales, cosa que sí hicieron Rodríguez Larreta, intendente de CABA y María Eugenia Vidal, gobernadora de la única provincia que prefiere no ser gobernada por comprovincianos: Buenos Aires.
El resto de las elecciones las ganaban partidos provinciales en menor medida y en mayor medida, el peronismo unido, con los K adentro. Claro que los clivajes provinciales tienen su especificidad. Y que las extrapolaciones, en elecciones distintas, es compleja. Para colmo, no todos los territorios sufren de la misma manera la brutal crisis económica regresiva.



¿Y la grieta?
Siempre fue un verso de periodistas porteños que militan la pauta publicitaria. Verso que perdió potencia con la nominación presidencial a Alberto Fernández y su efecto espejo, el plan V del PRO, que no era Vidal sino Vainilla. La fórmula Mauricio Macri - Micky Vainilla tranquilizó a los histéricos mercados. Durante menos tiempo que lo que duró el apagón, pero algo es algo.
Dentro de Cambiemos, su prensa militante, sus intelectuales corrompidos y algunos soñadores sueltos, recitaban el mantra de que la tendencia era -atención al "era"- que triunfen los oficialismos. Tenían razón. Eso sí: tenían, ya no tienen. Se les ha escapado la razón, como cuando confunden el verbo "racionalizar" el agua por el apagón, con el correcto "racionar" el agua. A no ser que quieran hacer pensar al agua, cuestión que puede ser más fácil que hacer razonar a Macri o, peor aún, racionar las candidaturas que tengan que ver con el espantoso gobierno de Macri.
Tierra del Fuego quebró la tendencia. Sin necesidad de balotage, por más del 50% de los votos, ganó el opositor provincial, un radical kirchnerista, a la gobernadora peronista. Tierra del Fuego es una provincia pequeña, la que menos electores tiene. Da para la remanida metáfora de la isla en medio del océano. Pero pasó el huracán peronista por Santa Fe y le arrebató a los socialistas la provincia, la capital provincial (ganó un concordiense del partido socialista) y casi, casi, le saca Rosario, que quedó en manos de un ex ARI. El socialismo ya no tiene fuerzas ni para recordar que Urtubey es el gobernador más derechista del paisaje nacional. Tendrán que acompañarlo, en chancletas y con medias.
Santa Fe es el tercer distrito en número de electores.
De las cuatro elecciones de este domingo pasado, en dos perdió el oficialismo local, dejando tercero a Cambiemos. En las otras dos, ganó el peronismo. En San Luis, ganó Alberto Rodríguez Saá, alineado con Cristina, contra Claudio Poggi, un peronista que supo saltar a Cambiemos y contra, sobre todo, Adolfo Saá, que pedía alejarse de Cristina.

La UCR quedó hecha mierda. Basta recordar cuando los dos intendentes radicales de Santa Fe y Paraná planificaban el puente imaginario que uniría las dos ciudades y en medio, un aeropuerto internacional. Qué lindos meses. Al borde del delirio, miraban mapas y maquetas escolares con sus bellos sueños de ladrillos y posteridad. Se quedaron sin uno y sin otro. Para colmo, la UCR también perdió la ciudad de Córdoba, la capital de La Pampa y la chance de apretar a Marcos Peña por lugares decisivos en la lista de legisladores.

Este quiebre de la tendencia al triunfo de los oficialismos, derivó en otra tendencia: el triunfo del peronismo. Siempre y cuando vaya unido y lleve a los K en la bolsa, como en Santa Fe. Sino te pasa lo de Tierra del Fuego.