Qué puede pasar el domingo



Gerardo Pressman-. Todas las elecciones son de final abierto. Pero tienen algunas probabilidades de mayor o menor intensidad. Aquí un recuento de ellas sobre las elecciones para cargos provinciales en Entre Ríos.



En lo que va de democracia -el período mas largo en toda la historia de nuestro país y nuestra provincia- es la tercera vez que se desdoblan las elecciones provinciales de las nacionales y la segunda vez que un gobernador va por la reelección, coincidiendo también con que la nueva Constitución de la provincia, que solo es nueva en cuanto a la reelección (lo demás es letra muerta), estrena la facultad de que por segunda vez un gobernador pueda aspirar a la reelección.
El primero en desdoblar las elecciones es el fallecido exgobernador radical Sergio Montiel. Su intención era achicar la transición de su repudiado gobierno. Se votó en noviembre y gracias a Sergio Varisco la UCR no hizo un papelón y quedó segunda.
El siguiente en adelantar las elecciones fue Jorge Busti, con el afán de que el kirchnerismo no interfiera en el proceso electoral y favorecer así a Sergio Urribarri, quien había sido ungido luego de que fracasara la candidatura de su esposa, la exdiputada nacional Kremer.
La tercera vez fue con el actual gobernador, Gustavo Bordet, candidato firme a conquistar su reelección con un porcentaje mayor al que sacó en su primera gobernación, al igual que Urribarri pero con la particularidad que Bordet arrancaba desde muy abajo: fue electo con el porcentaje de votos más bajo en toda la historia del peronismo entrerriano. Más allá de las críticas a su gobierno, hay que reconocerle muñeca política.
Como sostiene el doctor Ramiro Pereira, el gobernador siempre tiene más chances de ser reelecto que de perder. La historia, que el doctor conoce muy bien, le da la razón.

La principal expectativa radica en si Cambiemos sostendrá el bastión de la capital provincial con la reelección del intendente Sergio Varisco. Con humor, Joakito hizo un análisis desmenuzado sobre las elecciones paranaenses. Con una visión un tanto optimista en relación a las chances de Cambiemos, que está sufriendo una ola nacional de castigo electoral por la pésima gestión de Mauricio Macri.
Paradojas de la política: fueron los macristas, de adentro y de afuera de la UCR quienes se encargaron de torpedear la imagen de Varisco, principal referente institucional de Cambiemos en la provincia. Hasta ahora.
Con una mala gestión pero atacado ferozmente con increíbles bolazos, ataque sufrido por el mismo trípode de las versiones entrerrianas de Daniel Santoro- Marcelo D'Alessio y Patricia Bullrich, o sea prensa-narcoservicios de inteligencia y las corruptas fuerzas policiales- el radicalismo volvió a dispararse en el pie. Un deporte que si fuera olímpico, la UCR tendría todas las medallas de oro. Y las de plata las ganarían sus disidentes.

Las elecciones primarias transcurrieron con tranquilidad, sin denuncias serias ni incidentes de cuantía. El proceso democrático entrerriano goza, en el aspecto electoral, de buena salud. Aún cuando el deterioro institucional parezca imparable.