¿Puede ganar el kirchnerismo (o sea, Varisco) en Paraná?



Joakito-. Vapuleado por la corporación mediática, perseguido por la justicia federal y con el carisma propio de cualquier intendente kirchnerista del conurbano, Sergio Varisco, apuesta a su reelección al frente del municipio de Paraná ¿Por qué puede ganar Varisco? ¿Por qué puede perder?
A una semana de las elecciones generales para elegir a quienes se harán cargo de la "cosa pública" en Entre Ríos, la ciudad de Paraná se presenta como la gran incógnita electoral, con una elección que promete -a diferencia de la de gobernador, donde Bordet se impondrá cómodamente-  estar muy polarizada entre el actual intendente Sergio Varisco y el delfín de Bordet el vicegobernador entrerriano Adan Bahl.
Si tomamos los números de las PASO realizadas en abril pasado, Varisco tiene que remontar y tratar de buscar votos en las seccionales del centro, donde tuvo un resultado adverso que lo terminó ubicando a 10 mil votos menos que Bahl. Son las seccionales de perfil antiperonista histórico.
¿Puede remontar esta diferencia en el centro Varisco? Difícil, sobre todo si para el análisis tomamos en cuenta lo realizado por uno y otro candidato en estos dos meses de campaña: Mientras Bahl, optó por el silencio y un discurso edulcorado que habla de "ordenar la ciudad", Varisco puso el acento en recorrer las zonas más marginales de la ciudad demostrando las obras públicas llevadas adelantes por el municipio.  
Todo parece indicar que luego de las PASO, a partir de los resultados en las distintas seccionales, Varisco -el único radical entrerriano con votos propios- si quería ganar tenía que "radicalizar" su discurso (radical por la UCR, no literalmente) y Bahl el candidato peronista, para sostener su triunfo "peronizarse" para poder llegar a los barrios mas periféricos de la ciudad. Tengamos en cuenta que en abril, Varisco perdió en las seccionales del centro, sin embargo ganó en barriadas históricamente peronista como por ejemplo, Anacleto Medina o en Yatay. 
Si Varisco pierde estas elecciones, no será por la inmensa operación mediática y judicial que le armaron, sino por que Bordet, teniendo su reelección asegurada centró toda su campaña en mostrar a Bahl como el intendente necesario para poder llevar adelante las obras que la capital entrerriana necesita. 
Si Varisco pierde no será por culpa del arrastre de votos de Bordet a favor de Bahl, o por el salvavidas de plomo que significa pertenecer a la coalición del presidente Macri, por el contrario, lo curioso es que Varisco tiene en su haber todas las características propias de un dirigente kirchnerista: recorre los barrios, paga las deudas, no privatiza y tiene causas judiciales en contra. Y esto, mál que le pese a varios, es lo que le resta votos enu los lugares donde debe dar vuelta el resultado obtenido en las PASO. 
Un dato a tener en cuenta tiene que ver con el gran resultado que obtuvo Bordet en la capital provincial que fue mayor al resultado obtenido por Bahl, su candidato. Varisco pone todas las fichas a que los paranaenses corten boleta (esta hipótesis es muy descabellada pero no imposible teniendo en cuenta que Bordet obtuvo 107.978 en la capital provincial, mientras que su candidato a intendente sacó casi 65 mil votos, lo que da una diferencia mayor a los 10 mil votos de diferencia que obtuvo Bahl sobre Varisco. El otro dato a tener en cuenta, y acá radica el error del candidato de Cambiemos en la campaña, son los votos en blanco y nulos que hubo en las PASO: mas de 8 mil votos.
Habrà que ver si se repite la tendencia que expresaron las PASO. De repetirse, Varisco tiene chances de continuar al frente del municipio por 4 años más, ya que Gainza sacó mas de 20 mil votos y Curvale -el otro precandidato de Cambiemos- mas de 3 mil. Habrá que ver si el votante de Gainza repite su voto o se inclina por Bahl, que en campaña pareció mas macrista que el propio Macri y Varisco, por lo dicho mas arriba mas peronista que cualquiera. La transferencia de votos es algo sumamente complejo que puede afectar el resultado de uno u otro candidato. Habrá que esperar hasta la madrugada del 10 de junio para ver que dicen las urnas.