Los errores estratégicos de la UCR



Pablo Mori-. La catástrofe radical no se explica por el esperable, aunque distorsionado, resultado de la Convención Nacional en Parque Norte, sino por una serie de errores estratégicos cometidos por un exceso de pragmatismo que dejó a la UCR en bancarrota intelectual, electoral y hasta de cargos legislativos y ejecutivos.



Algunos de esos errores, no todos, son los siguientes:

-No haber buscado aliados políticos y económicos para plantarse seriamente, pero con una propuesta superadora, ante la indiferencia de Macri sobre el fracaso de su modelo económico neoliberal.

-Haberse dejado llevar de las narices por gente mesiánica y delirante como Elisa Carrió.

-Haber priorizado los conchabos a la discusión programática, bajo la excusa del pragmatismo electoral. Los resultados están a la vista.

-Haber dejado que el PRO, que es un partido político autoritario, populista de derecha y caudillesco, contradiciendo las tradiciones republicanas de la UCR, ningunee los organismos competentes de la democracia interna y el pluralismo democrático de la UCR, para exigir con más fuerza la institucionalización de Cambiemos.

-Haber censurado la discusión sobre la corrupción del Presidente Mauricio Macri y.el bochorno de tener una prensa adicta -un 678 ampliado con un nivel de concentración mediática espantosa- cuyos contenidos son directamente proporcionados por la SIDE de manera ilegal.

-Haber convalidado la persecusión política que jueces impresentables y el PRO realizaron sobre la oposición, deslegitimando la investigación seria, republicana y eficaz sobre la corrupción del anterior gobierno.

-Permitir que hablen en nombre del radicalismo funcionarios seleccionados por Macri según su grado de complicidad con la corrupción y el neoliberalismo excluyente.

-Haberse vuelto una liga provinciana de caudillitos que hacían la vista gorda ante Bolsonaro, Trump, Piñera. Como si la UCR no perteneciera a la Internacional Socialista.

No son todos los errores pero sí a mi juicio los más importantes. El precio a pagar por estos errores trasciende el inminente fracaso electoral. Y entra de lleno en el interrogante sobre el futuro del centenario partido. Si es que le queda algún futuro.

Nosotros leemos ésto: