LIKE A ROLLING STONE


Un nuevo poema de carlo Marx

Mi padre fue un navegante joven que supo llegar hasta Hong-Kong,
Hebras largas y delgadas como una lámina plateada,
Sobre barcos ebrios y trasatlánticos
Periplo del indico, camino deifico,
Dársenas de la india, indonesia y Madagascar
Donde compraba postales para mamá.
Volvió luego de seis meses en el mar
Con un par de gafas Ray-ban aviator
Y camperitas de lana tejidas a mano.
Abandonó la marina y la guerra de Malvinas,
Decidió terminar el secundario
Y encarar el murmullo americano.
Viajaban mareaditos, curda de los nenitos,
Piñas coladas y licores de menta o sambayón,
Con Cuco, Héctor, Oso y Fabián el  menor,
Ruta dos cuando era tan finita como mortal,
Destino Chascomús,
Palacio del abuelo y tarros de champús
 “Mantente en línea, conserva el mismo paso”,
Suplicaba Edu al conductor,
Dormía el resto en un colchón,
Escuchaban Like a Rolling Stone
y los autos que pasaban miraban con estupor.
Anheló desde siempre escribir un cortometraje
Que insigne esas imágenes,
Chavales que avanzaban hacia el este
E ignoraban a Bukowski;
La princesa en la torre
y toda la gente guapa
tragando lava, pensando que han triunfado,
Algún día filmaré nuestras memorias
Y la sustancia adquirirá sentido,
Mientras tanto recurro a las infieles y precarias palabras,
Traición de Judas Iscariote,
Comulgan con los párrocos del monte;
Do, re, mi, fa, sol,
guitarras desafinadas,
pero Pinzón gritó tierra
Y avistaron entonces la laguna intoxicada,
Los créditos señalaban:
“Hubo un tiempo en que vestías tan bien,
y lanzabas una moneda a los vagabundos
desde tu pedestal, ¿no?
¿Qué se siente,
qué se siente ahora
al estar sin un hogar
como un completo desconocido
igual que un canto rodado?”


Nosotros leemos ésto: