La UCR se quedó en el pasado



 José Luis Regalado-. En estos tiempos donde se transitan unos momentos de convulsión social capitalina, ya que en las provincias, a pesar de estar afectados, no la vivimos tan intensamente. Esta sociedad tan exigente pero meramente superficial,  poco comprometida, acomodaticia a la benevolencia del político de turno, solo vive el presente, muchos no quieren recordar el pasado y la mayoría piensan en un futuro mejor, pero pocos en la sustentabilidad de este en el tiempo, en lo social, político y económico, y  menos en abandonar su famosa zona de confort  y sacrificarse, comprometiéndose en generar  proyectos  para llevarlos a cabo y mejorar hasta su propia calidad de vida. 


Un partido centenario como lo es la UCR, en el cual su dirigencia parece que solo puede mostrar historia, próceres políticos y hechos acontecidos en el tiempo, algunos muy buenos y otro no tanto, hoy parece no tener un presente claro. La rica historia en la cual basamos nuestra ideología no les permite a muchos antiguos dirigentes y militantes hacer políticas aggiornadas a los tiempos que  transitamos. 
Seguramente muchos dicen, la ideología no cambia en el tiempo, siempre es la misma, no debemos cambiarla, ni abandonar sus preceptos y nuestros principios. Hoy las políticas con las que debemos mostrarlas y usarlas, para mejorar conductas, comportamientos sociales y mejorar la calidad de vida de esta, debemos  cambiarlas  y modernizarlas basándonos  en compromisos  colectivos. No abandonar estas viejas prácticas nos llevaron días atrás en la convención radical a que muchos integrantes de la misma, sabiendo el documento firmado por la mayoría el día anterior, se retiren del recinto, pero son los mismos que se jactan de militar en un partido democrático y otros llegar al extremo de insultar  y agraviar al presidente de la nación, imagen y acto que no condice con la historia de cien años que tanto promulgamos.
Esta acción fue  expuesta en muchos medios demostrando, la intolerancia de este sector, y su actitud poco democrática. 
Con esto no somos ejemplo para los jóvenes que tanto nos cuesta integrar a este antiguo partido. Salir en las redes y criticar es otra norma que muchos adoptan y es mucho más fácil para algunos de estos antiguos pseudomilitantes que les cuesta integrarse en los distintos estamentos sociales y generar una verdadera política de compromiso social.
Hoy es sumamente necesario en estos tiempos generar acciones y  demostrar que también desde este centenario partido tenemos  militancia social, aparte de la  partidaria, y que nos ponga  y posicione en una sociedad altamente exigente.
No podemos dormir sobre una historia centenaria o en añejos currículos partidarios, debemos demostrar compromiso y ser opciones , dentro y después fuera del partido,  como siempre hemos pregonado la  democracia interna. Hoy en contra de nuestras raíces , cuando no nos gusta algún resultado nos retiramos o insultamos a nuestros socios en la coalición.
Debemos miliar los principios  y preceptos radicales,  pero debemos abandonar la soberbia y ser ejemplo de humildad, lo que no significa ser débiles, sino mostrar algo  a lo que algunos renuncian,  pero que la sociedad valora y nos permitirá crecer. 
No es  tiempo de buscar responsables, es hora de evaluar y generar acciones rápidas, cambiar estrategias y ser los garantes  de generar logros para tener  un futuro sustentable en el tiempo, que quizás muchos no veremos pero que disfrutaran nuestros hijos, sin grietas, propias o ajenas.