¿Hay lugar para terceras vías en Entre Ríos?



Joakito-. En Colón, el vecinalismo le ganó al PJ, en Tala al PJ y a Cambiemos, en Paraná un partido nuevo metió un concejal, sin embargo, más allá de algunos resultados locales, a nivel provincial, el resto de las fuerzas políticas que están fuera de la "grieta" no llegaron al 10% del padrón e incluso estuvieron por debajo de los votos en blanco.
Es cierto que la constitución de Entre Ríos, garantiza a quien gana la gobernación (así sea por 1 voto o por miles) la mayoría de los diputados, dejando un piso muy alto, para que las fuerzas políticas mas chicas puedan ingresar un representante a la legislatura, sin embargo, no es suficiente para explicar, el por qué, en Entre Ríos, salvo ocasiones especiales, no se puede construir una "tercera vía" o la "ancha avenida del medio".
A pesar de que estas elecciones también fueron desdobladas como las del año 2003 y 2007 y 2011, en esta oportunidad, no hubo una tercera fuerza (las elecciones del 2003 permitieron que el Nuevo Espacio Entrerriano -fuerza liderada por Martínez Garbino- logre 4 diputados provinciales y 1 senador), de todas maneras, a diferencia del 2003 y el 2007 donde Solanas compitió "por afuera" el peronismo de Entre Ríos, presentó una sola alternativa, mientras que esos años anrteriores no solo que el peronismo fue dividido, sino que Martinez Garbino y Jose Nogueira -candidato a gobernador y Vice por el Nuevo Espacio, eran intendentes del PJ que decidieron irse del partido. En 2007, Julio Solanas era intendente de Paraná y armó una fórmula con Enrique Cresto, de Concordia.  En 2011, Halle comandaba la capital entrerriana cuando apoyó la fórmula de Busti.

El partido blanco es la tercera fuerza, lo que demuestra, que quienes optan por votar en blanco o anularlo, no creen que los partidos chicos o vecinales, tengan alguna chance de gobernar, a diferencia claro está, de los casos mencionados mas arriba con las particularidades de cada uno: Colón desde hace más de dos gestiones es gobernada por el PJ; en Tala el vecinalista Luis Alberto Schaaf, viene de ser senador provincial y dos veces intendente lo que lo ubica como un político "tradicional"; y en Paraná, de manera inédita, la tercera fuerza electoral que logró una banca (puede ampliarse a dos) en el Concejo Deliberante, es un partido absolutamente nuevo, con personas de escasa o nula experiencia de militancia política. Que el partido Blanco haya sacado tantos votos no es algo que le deba preocupar a la UCR y el PJ quienes en estos 40 años desde la restauración democrática han ganado las elecciones, sino que es un llamado de atención para quienes aspiran a lograr ser una alternativa al bipartidismo pero que nunca fueron capaces de una construcción sólida en el tiempo que le permita no sólo mantener los "votos propios" sino también una política de alianzas seria y estable.
Como bien señaló Osvaldo Quinteros, en su nota, el escaso nivel intelectual de los académicos entrerrianos en Ciencias Sociales y el desinterés de los partidos mayoritarios en lograr una mejor calidad institucional lleva a que el número de votos en blanco o nulos, como así también el piso alto que se les impone a los "nuevos partidos" para presentarse a elecciones, hace que nadie se interese demasiado en pensar las posibilidades de que en las legislatura provincial y en los consejos deliberantes se escuchen "voces alternativas", por eso los partidos dominantes se niegan a una reforma política seria que termine con la famosa lista sábana, y piense otras alternativas.