Fernández-Fernández: esperando a Massa



Ariel Mayo – “Máximo Kirchner y José Luis Gioja se reunieron este miércoles con Sergio Massa”, disparó el sitio La Política On Line en una noticia de alto impacto, de cara a lo que se viene en materia electoral. “Es posible que los involucrados desmientan esta información”, aclaran desde el portal. De hecho, un día antes de que se publique la noticia, Massa escribió en twitter que no tenía prevista ninguna reunión con Gioja. De lo que no cabe ninguna duda de que el Frente Patriótico (así suele ser denominado), que todavía no tiene nombre oficial, busca concretar EL pase del año en materia política. Tal vez sea, en caso de concretarse, EL pase de la década (o más) a nivel electoral. Si, el pase de Sergio Massa al peronismo que tiene al PJ y Unidad Ciudadana como estructuras de base, sería una noticia que sacudiría los cimientos de la política y ampliaría la base electoral de la oposición más competitiva. La voracidad en materia de construcción de unidad que tiene el Frente liderado por los Alberto y Cristina Fernandez de Kirchner, parece tener pocos límites. Habida cuenta de que ya ha recuperado dirigentes del más amplio espectro, como Felipe Solá, Claudio Lozano, Victor De Gennaro, Victoria Donda, Hugo Moyano, entre otros casos. Como el del Movimiento Evita, que ya suma al Frente.
El acuerdo Massa-Frente Patriótico, que tiene en vilo al mundo de la política argentina, presenta vaivenes y complicaciones permanentes. Tal como escribió en twitter el periodista Pablo Ibañez (@ibanezsoy), “Sergio no define porque no sabe qué hacer”, citando lo que se dice en el PJ. Un “massismo sin massa”, aventura el mencionado tuit. Según el citado periodista, Alberto Fernandez delegó las negociaciones en Wado de Pedro, un hombre fuerte del kirchnerismo que siempre ha sido uno de los que desde el PJ ha invitado a Massa a sumarse al frente. Es sabido que Alberto Fernandez tiene diálogo permanente con Massa y ahora cuenta con el apoyo director del gobernador de San Juan, Sergio Uñac, que alguna vez coqueteó con Alternativa Federal. Uñac estuvo en la casa de Fernandez luego de que este fuese dado de alto luego de la internación que lo tuvo “fuera” (es una manera de decir) de la actividad por 48 horas.
Mientras precandidatos como Lavagna parecen postularse en base a una idea abstracta de lo que debería ser su propio electorado (la vía del medio o centro), la polarización entre la oposición más fuerte y el gobierno está a flor de piel. Básicamente, lo que se suele denominar grieta. Decíamos más arriba que es cada vez más cercana la posibilidad de que Massa acuerde con el amplio espacio que ahora tiene como referente a Alberto Fernandez. Es una de las pocas figuritas que le faltan para completar el álbum al peronismo. Es más, tal vez sea la única que le falte. Tanto Cristina como Alberto F. son la más clara demostración de unidad. Son amigos que estuvieron distanciados durante mucho tiempo y ahora conforman una dupla electoral. Nada más ni nada menos que una fórmula presidencial. Suele subestimarse el poder de construcción que ha tenido el kirchnerismo para lograr “recuperar” dirigentes que se han ido por diferencias que parecían irreconciliables. Salvo algún que otro caso, que hoy por hoy parece difícil de reflotar (en política no hay imposibles), como el de Florencio Randazzo, el espacio K ha tendido puentes con todo el arco peronista y progresista que esté dispuesto a dar señales claras. Estos es: ser oposición y querer ganar. El Partido Justicialista, liderado por José Luis Gioja, ha sido uno de los ámbitos en los que la unidad del peronismo y el campo nacional y popular ha tejido una idea que hoy por hoy es tapa de los diarios: las negociaciones con Massa. Desde el partido se lo ha convocado hasta que finalmente el Congreso del Frente Renovador consolidó la idea de buscar una “Nueva Mayoría”. Ahora en clave de posible acuerdo con los Fernandez. El hombre de Tigre fue autorizado por la gente de su espacio para negociar un acuerdo con el frente amplio opositor. Desde ese momento el acuerdo siempre pareció estar bañado por un aura de incógnita. Sobre todo teniendo en cuenta el conocido pragmatismo de Massa, que todavía guarda ciertas reservas hacia el kirchnerismo. “Está invitado pero la decisión es de él”, lanzó Alberto Fernandez. Todo esto es en el marco de algo que debería ser un escándalo pero, con la protección mediática que tiene este gobierno, pasa desapercibido. Ha trascendido que el gobierno quiere derogar un decreto realizado hace pocas semanas por el propio Macri, que prohíbe las colectoras. Es decir colectoras para que, por ejemplo, un mismo candidato a gobernador pueda ir con dos candidatos a presidente diferentes. Naturalmente que esta desprolijidad debería ser motivo de indignación en una momento tan cercano a las elecciones. Pero, dale que va.