Bordet y el escenario nacional



Lucas Carrasco-. Tras su holgado triunfo, el gobernador reelecto quiere barajar y dar de nuevo. ¿Se viene una interna Urrivarri vs Busti para senador nacional?


Luego de apostar a la candidatura presidencial del náufrago gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey (una manera elegante de apoyar a Macri) cuando estuvo en juego su futuro personal, Bordet acordó con todos los hombres de buena voluntad que deseen habitar su frente de nombre cacofónico.
La cacofonía se denomina Frente Creer en Entre Ríos. Suena tan feo que la hubieran hecho completa: Frente Creer en Entre Ríes, para que a los porteros de Buenos Aires, que tienen un diario peleado con el castellano, les suene más amigable.
En Buenos Aires, el triunfo de Bordet no tuvo mucho eco: en parte porque era un triunfo esperable luego de las PASO y en parte porque no era la única elección de ese domingo. La de Tucumán, con varias expresiones peronistas y kirchneristas (ganó y por mucho Juan Manzur, uno de los peores exministros de salud que tuvo el país, curiosamente, en el mismo gobierno que tuvo uno de los mejores: Ginés González García) y la de Jujuy, donde fue reelecto el radical Gerardo Morales, acompañado de Cambiemos y el Frente Renovador.
Previo a la conformación de la cacofonía, Bordet hizo un acuerdo con el líder carismático Alberto Fernández, que aún no era el líder carismático que pronto verán cuando gane, si es que gana, la presidencia. En ese acuerdo, se incluía a los Sin Votos de La Cámpora y se bajaba la candidatura a gobernador de Julio Solanas. Un experto en bajarse.
Luego, en una jugada magistral, Cristina nominó a Alberto Fernández candidato a presidente y todos los acuerdos se reescribieron. En ese acuerdo, Bordet dejaba en manos del kirchnerismo -Unidad Básica RPM: Recoleta Puerto Madero- la elección de los nombres por Entre Ríos para las cámaras legislativas nacionales.
Una buena operación de prensa porteña y la pereza intelectual de ese periodismo binario hizo ver que Bordet se acercaba, luego de su amplio triunfo, al kirchnerismo. Por lo tanto, el gobernador salió con un comunicado a decir que todo está por verse, todo está por negociarse. Nada nuevo, nada malo: así es la política, una cosa son los acuerdos antes de las elecciones, otra después. Más cuando se gana, como ganó Bordet, con guarismos norteños y arrebatándole la capital provincial a Cambiemos, tendencia que viene de Córdoba, Santa Rosa (donde encima, ganó un camporista) y probablemente se replique en Santa Fe.
Paralelo a este comunicado de prensa, Bordet difundió que José Cáceres sería el representante de Entre Ríos dentro del Frente Patriótico, ninguneando así a Urribarri, vicepresidente del PJ entrerriano y del PJ nacional e integrante de la Comisión de Acción Política del PJ nacional, un organismo tan activo como la Secretaría de Turismo en Santa Elena.
En realidad, es lógico: Cáceres es Secretario General del PJ provincial, presidido por Bordet. Es normal que se encargue de las cuestiones formales y burocráticas. Aunque en realidad, se ocupa un experimentado círculo de abogados de planta permanente. Los políticos deciden. El papeleo lo hacen otros. Natural.

Con algunos meses donde el gobierno provincial necesita de la ayuda nacional, con un panorama electoral aún incierto y con la posibilidad de renegociar con Cristina pero también poner legisladores en otras listas, como las de Urtubey y Lavagna, Bordet busca ganar fuerza, luego de su contundente triunfo, para estas negociaciones.
¿Entonces, se viene una interna en Entre Ríos?
No lo sé. Nadie sabe nada sobre el futuro. Pero vistas las cosas desde la óptica de Bordet, una interna en las PASO entrerrianas para cargos nacionales, sería un desafío a su autoridad. Aún si las ganara. Pero vistas las cosas desde la mirada de Alberto Fernández, una disputa interna en serio, por ejemplo con Busti (o Adrián Fuertes o algún Cresto) candidato a senador nacional de Bordet y Urribarri candidato de Cristina, pero ambos apoyando a Alberto, le abultarían el caudal electoral propio, algo estratégico porque si Los Fernández (ahora Cristina usa su apellido, no el del marido fallecido, técnica que el propio Kirchner desenmascaró cuando dijo que "Mauricio, que es Macri") sacan una diferencia importante en las PASO, el efecto "ganador" podría llevarlos a ganar en primera vuelta.
Aunque este modelo de simulación electoral tiene una evidencia empírica de que no sería necesario: las elecciones del domingo en Tucumán mostraron que el caudal de Alperovich era escaso. Y que es probable que los votos de Alperovich más los de Manzur vayan a Los Fernández sin necesidad de movilizar una interna. Además, Tucumán no elige senador.
Ahora bien, los gobernadores que adelantaron las elecciones y ganaron, quizás no hagan más que apoyar por Twitter a Los Fernández, que no quieren ser tuitstar, sino presidentes. Una interna provincial para cargos nacionales, movilizaría las bases peronistas y los aparatos gubernamentales provinciales y municipales.