Una genialidad de Cristina



Lucas Carrasco-. Con una magistral jugada de alta política, Cristina Kirchner dio vuelta completamente el escenario político nacional, con importantes repercusiones regionales y mundiales.

La sorpresiva jugada de Cristina de postular a la Presidencia de la Nación a Alberto Fernández, su ex Jefe de Gabinete, sacudió todo el escenario político nacional.
A priori, esta fórmula garantiza la permanencia de los votos K a la par que la posibilidad de cosechar votos independientes y moderados. A la vez, deja la cuestionada candidatura de Mauricio Macri en un limbo político, desactiva la campaña difamatoria y persecutoria del Grupo Clarín, previene una eventual corrida cambiaria pre electoral que se creía segura (de ahora en más, de haberla, será pura responsabilidad del gobierno nacional y desactiva el armado de Schiaretti y los demás gobernadores del peronismo que buscaban instalar la candidatura de Lavagna.

Previsiblemente, desde el Grupo Clarín tratarán a Alberto Fernández como un títere que renunciará para que luego asuma Cristina. Es la jugada de manual ante el desconcierto de esta excelente jugada política. Pero es difícil que el sector que no es furibundamente gorila, se crea esa campaña.
A la vez, hay una realidad: Cristina quedaría con fueres para afrontar los frentes judiciales. Pero estos fueros, en tanto titular del Senado, se darían solo si gana su fórmula, con lo cual no va a depender del resto del peronismo en el Senado.

Una jugada audaz, estratégica, que repercutirá en "los mercados" y en el desarrollismo caudillista latinoamericano. Una salida al laberinto y la trampa qued le han puesto sus adversarios, utilizando la fuerza de los adversarios para fortalecerse.
Una genial