¿Qué es la deconstrucción?



Lucas Carrasco-. Ante el constante abuso de palabras cuyo significado se desconoce por quienes lo emiten (lo cual le hubiera gustado a Derrida) capaz que precisar los conceptos ayude a frenar la ola de sanata que viene con estas palabras, fonéticamente ruidosas y secas, tan secas como feas.

No la voy a hacer larga: hace un siglo, un señor argelino (Argelia estaba en manos coloniales de Francia) llamado Jacques Derrida tomó una categoría filosófica del nazi Martin Heidegger que se llamaba Destruktion y era y es traducida como "destrucción". A Derriba le parecía que esta traducción no era correcta y por lo tanto inventó -o mejor dicho desarrolló- el concepto de "deconstrucción", que es la Destruktion del señor nazi pero con otro nombre.
Bien. ¿Qué quiere decir? Que cada palabra o símbolo de un texto literario no podía analizarse como referencia a las cosas o alguna idea.
Este tipo de planteos estaban en boga en aquellos años tanto desde la floreciente Semiótica como desde el Psicoanálisis y sobre todo, la Teoría Literaria. Fue parte de la moda intelectual del esnobismo de los sesenta y hoy nadie le da mucha pelota, excepto para decir cualquier cosa en nombre de la deconstrucción.
Obviemos, por pesada e inútil, la parte ontológica del concepto. Y las referencias taxativas a Kant y, sobre todo, a Aristóteles.
Dice Derrida que una palabra es todo lo que no es. Ese postulado da fundamento a la Semiótica (no por Derrida, pero los filólogos de la época ya trabajaban este instrumental epistemológico). Si algo es todo lo no que es, no tiene un fin en sí mismo. Lo que Derrida dice es que al deconstruir un texto literario, éste no denota ni connota nada, puesto que los signos utilizados no tienen valor en sí mismo, sino en una red de significantes que a su vez se aplica a un experiencia individual y otras redes de significantes. O sea, no es posible aprender nada que sea cierto.Y ahí es donde arremete contra el contrincante principal, que es Descartes.
Es decir, si para entender qué es un árbol yo necesito entender que es lo que no es, que no es cigarrillo, lavaplatos, referí, cables, alfombras y así hasta el infinito; un texto literario que contenga la palabra árbol sólo será comprensible de acuerdo a esa semiosis infinita. Y cada uno, a su vez, le encontrará una significación diferente dada su subjetividad y la ausencia en última instancia de objetividad.

Bien. Ahora vamos a LO QUE NO ES DECONSTRUCCIÓN. No es deconstrucción la destrucción de algo o alguien y su reconstrucción como otra cosa. Primero, porque tal cosa dentro de la filosofía de Derrida sería un oxímoron: al rearmar algo, se construye algo nuevo, no se rehace lo anterior (por eso debate con El Ser y el Tiempo del simpático filósofo nazi). Darle ese uso a la palabra deconstrucción es decir, exactamente lo contrario de lo que dice el concepto. De nada.

Nosotros leemos ésto: